Un gobierno que no informa
La consejera María Elena Pérez Jaen divulgó un estudio sobre la información que proporciona el Gobierno del Distrito Federal en sus páginas de Internet y el estudio confirma que el gobierno capitalino prefiere transitar en la oscuridad y sigue sin divulgar los costos y los detalles de sus principales programas. La ley de transparencia en el DF establece 23 principios que se deben cumplir para facilitar la información a la ciudadanía vía las páginas de Internet de las distintas dependencias capitalinas.
El hecho es que ninguno de los 70 entes públicos del DF cumple con esos 23 requisitos. Al contrario, cuando mayor es el incremento presupuestal de una dependencia menor es la información que proporciona. La semana pasada, entrevistado por Leo Zuckerman, José Agustín Ortiz Pinchetti le aseguró a Zuckerman que, por ejemplo, todos los datos relacionados con las controvertidas obras viales y particularmente del segundo piso, estaban en internet. Luego, Ortiz Pinchetti escribió que si no es así, él mismo iniciaría una investigación sobre el caso. Pues mejor que la inicie porque el famoso Fideicomiso para el Mejoramiento a las Vías de Comunicación (FIMEVIC) que aumentó su presupuesto en este 2006 en un 92.19 por ciento respecto al 2005 (este fideicomiso, cuya información sustantiva está protegida por la ley, tuvo en 2004 un presupuesto de 469 millones de pesos, en 2005 aumentó a 554 millones y para este 2006 alcanzó casi los mil 100 millones de pesos), no informa sobre once aspectos claves de su operación, incluyendo la legalidad de las mismas, el ejercicio presupuestal y las actividades sustantivas de esa actividad, además de las remuneraciones, los programas y presupuestos, los bienes que lo componen, las relaciones laborales, los programas operativos y sus avances, las cuentas públicas y sus auditorias.
Lo mismo ocurre con el Fideicomiso del Centro Histórico cuyo presupuesto aumentó en este 2006 un 214 por ciento hasta llegar a los 92 millones de pesos y que no informa de 11 capítulos, incluyendo el ejercicio presupuestal y sus actividades sustantivas. Peor sucede con la controvertida Corporación Mexicana de Impresión, la que hace la publicidad impresa del Gobierno capitalino incluyendo aquellas historietas que trataban de pirruris a los participantes en la marcha contra la inseguridad o que defendían a AMLO del desafuero, que tiene un presupuesto de 144 millones de pesos (un incremento del 35 por ciento respecto al año pasado) pero, además, no informa de ninguno de los capítulos a los que lo obliga la ley. En otras palabras, nadie sabe en qué se utilizaronn los 500 millones de pesos que ha recibido en los tres últimos años ni los 144 que recibirá en éste. La oscuridad sigue siendo la norma en ciertos rubros del gasto público del DF.
Wednesday, February 22, 2006
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