Wednesday, May 31, 2006

El menos peor - Pablo Latapi

Llegó el momento de la verdad; estamos a poco más de un mes de las elecciones y ya tenemos que hacernos a la idea que uno de los tres candidatos que buscan la Presidencia habrá de resultar ganador. Uno de ellos, ya sea Felipe Calderón, Andrés Manuel López Obrador o Roberto Madrazo (hablar de los otros dos es ocioso), será el que rija los destinos de México en los próximos seis años. A mí me cuesta trabajo imaginar a cualquiera de ellos asumiendo las funciones de un estadista y pensando en proyectar a nuestro país hacia un futuro promisorio y optimista. Y me cuesta trabajo, al igual que a muchos otros mexicanos, porque lo que hemos visto hasta ahora ha sido a tres marrulleros ocupados y preocupados por ganar puntos en las encuestas y por hacer que los otros candidatos los pierdan.
En las pláticas con parientes, con amigos y con compañeros de trabajo escucho la conclusión de que la gente va a votar por el menos peor, o contra alguno de los candidatos. No hay el convencimiento de que alguno de ellos será realmente bueno para el país.
Pero llegó el momento, insisto, de hacernos a la idea de que uno de los tres habrá de gobernarnos. Y es importante imaginarlos ya investidos de Presidente, con la banda tricolor en el pecho, presentando a quienes serán sus colaboradores más cercanos; habrá que imaginarlos en su relación con la gente: con todo tipo de personas, desde los altos jerarcas de las empresas nacional y trasnacionales, hasta los integrantes de los sectores más marginados y olvidados. Habrá que imaginarlos de visita en países extranjeros, y como anfitriones de jefes de Estado. Imaginarlos diseñando la política exterior y eligiendo con qué países “sí” y con qué países “no”. Cuáles serán sus alianzas.
Habrá que imaginarlos, pues, hasta en el momento de relax haciendo bromas y chascarrillos con los reporteros: ¿cuál será su sentido del humor y a quién habrá de afectar?
Habrá que imaginarlos en lo privado: ¿Serán transas o no? ¿Están ahí como la culminación del sueño de un político, o para enriquecerse y “repartir” entre sus amigos?
¡Vamos! ¡Habrá que imaginarles hasta dando el Grito de Independencia y encabezando los desfiles militares!
Creo que este sería un buen ejercicio para decidir por quién votar el próximo 2 de julio.

Y la nota futbolera: Yo también soñé que México ganaba el Mundial, pero me despertaron el sábado la falta de trabajo de Jared Borgetti y Guillermo Franco (nuestra selección debe ser de: todos obreros), y el capricho de dividir balones en media cancha de Pável Pardo y Antonio Naelson, que achataron aún más a nuestra Selección.

Propuesta AMLO - Sergio Sarmiento

Andrés Manuel López Obrador ofreció ayer una nueva versión de su proyecto económico. La propuesta implica reducir en un 1 por ciento del producto interno bruto el gasto burocrático y aumentar en esa misma cantidad el gasto social del Gobierno.

Rogelio Ramírez de la O, el economista a quien López Obrador ha señalado como su posible Secretario de Hacienda, explicó ayer en una conferencia de prensa los detalles que de una manera más política explicaría el candidato en un mensaje a la nación a través de los medios electrónicos a las nueve de la noche.

La iniciativa, como la explicó Ramírez de la O, no es en realidad algo nuevo. En varias ocasiones López Obrador ya ha presentado detalles de estre proyecto. La propuesta de recortar el gasto público en 100 mil millones de pesos y utilizar el dinero para aumentar el gasto social ha sido, en efecto, uno de los fundamentos de la campaña de López Obrador desde un principio.

Hay dudas serias, por supuesto, acerca de si este recorte es posible. Quizá sea posible hacer una disminución de 100 mil millones de pesos en los gastos del Gobierno, lo cual representaría aproximadamente un 5 por ciento del total, pero esto obligaría a hacer ajustes en el costo de los trabajadores de base y sindicalizados, cosa que López Obrador ha prometido no hacer. La Compañía de Luz y Fuerza del Centro, la Comisión Federal de Electricidad y Pemex seguramente podrían operar con la mitad del personal que tienen actualmente. Pero los contratos que tienen los trabajadores de estas empresas los hacen inamovibles.

El gasto corriente del Gobierno ha aumentado, es verdad, de forma muy importante durante el sexenio de Vicente Fox. Pero una parte significativa de este gasto procede del crecimiento de las pensiones. El Gobierno, sin embargo, se enfrentaría a una avalancha de demandas si recortara esas pensiones y seguramente perdería los juicios en los tribunales.

El ahorro de los 100 mil millones de pesos se emplearía en subsidios de distinta índole. Según Ramírez de la O, el gobierno de López Obrador gastaría aproximadamente 35 mil millones de pesos en un programa de apoyo a los adultos mayores. Otros 20 mil millones se utilizarían para la entrega gratuita de útiles escolares y otros apoyos. Habría además disminuciones en los precios de la gasolina y la energía eléctrica en sus tarifas residenciales, comerciales e industriales.

Pero ¿estas cifras cuadran? En principio parece que no. Un 5 por ciento de la población de nuestro país tiene 65 años o más. Estamos hablando de alrededor de 5,150,000 personas. Simplemente para darles a cada una 650 pesos al mes se requerirían más de 40 mil millones de pesos. A esto habría que sumar el costo administrativo de administrar este programa y es difícil pensar que esto costaría menos de 20 mil millones de pesos al año. Tan solo en este programa se irían, pues, 60 mil millones de pesos.

Pero además la factura crecería cada año. La población mexicana de más de 65 años está aumentando a un ritmo de casi 4 por ciento al año, mientras que la población en general lo hace a un ritmo de apenas 1 por ciento anual. ¿Ha pensado López Obrador en el costo, no el año que viene sino en 20 años, de crear un nuevo programa de beneficios sociales sin ningún ingreso que lo sostenga sanamente?

Es mucho más fácil reducir los precios de los energéticos: de la electricidad y la gasolina, por ejemplo. En esto no hay costo administrativo alguno. Pero la medida sería un gravísimo error económico, similar al que han cometido los países petroleros tantas veces en el pasado.

Si los monopolios mexicanos lograran realmente reducir los costos de producción de la electricidad, el petróleo crudo y las gasolinas, podrían repercutirse estos ahorros al consumidor. Pero en la propuesta de López Obrador no hay una propuesta para disminuir los costos de producción de las empresas de energía.

No hay duda, sin embargo, que en la competencia electoral tan cerrada que estamos viviendo, muchos mexicanos se sentirán atraídos por la propuesta de López Obrador. La tradición en nuestro país es que los gobernantes repartan dádivas al pueblo. De esta manera el PRI se sostuvo en el poder 71 años. Esto es lo que propone Andrés Manuel.

Mucho más difícil es tomar medidas que realmente aumenten la producción y generen empleos. López Obrador ha preferido no ver el ejemplo de países como España, Irlanda o Chile. Éstos han entendido que para disminuir la pobreza primero hay que generar riqueza. En México estamos yendo en sentido contrario: primero repartimos y después averiguamos de dónde sacaremos el dinero.

ESTRATEGIAS

No hay duda de que López Obrador sabe compensar sus errores con aciertos brillantes. Llamar chachalaca al Presidente y despreciar el primer debate le costó muy caro en abril. Pero su “cadena nacional” de ayer generó una gran expectativa que hizo que se le prestara una enorme atención. No sé cuanto costó el tiempo que compró a los medios, pero sin duda la inversión valió la pena.

Monday, May 29, 2006

Empresarios: nuevas reglas con AMLO - Pablo Hiriart

Si algún empresario, pequeño, mediano o grande, quisiera una radiografía breve y clara de cómo serán las nuevas reglas no escritas si gana López Obrador, sólo tiene que ver los periódicos de la semana pasada.
En el lapso de siete días el Gobierno del Distrito Federal dictó una cátedra magistral que explica por qué crecientes sectores de la población consideran que López Obrador y su partido son un peligro para México.
Y para los que aún tienen dudas acerca de si es realidad o propaganda negra, aquí están estos dos botones de muestra, más allá de cifras de desempleo, corrupción y rezago económico.
El Gobierno del DF tomó la decisión de adjudicar de manera directa el contrato de publicidad en parabuses a Servicios Urbanos del Centro, propiedad de Gerardo Cándano.
El contrato de la publicidad era de la empresa Eumex, cuyos directivos y trabajadores fueron presionados por el gobierno de López Obrador para salirse del negocio, al tiempo que Cándano negociaba con ellos para comprarles sus derechos en el DF y en toda la República.
¿Quién es Cándano? Un amigo de Andrés Manuel López Obrador y de Octavio Romero, ex oficial Mayor del GDF y actual encargado de finanzas de la campaña de AMLO.
¿Cómo se sabe esto? Porque Eumex dio a conocer un video donde el propio Cándano lo dice.
Les dice que AMLO y Octavio Romero sienten hacia ellos (los de Eumex) “no, o sea, es que es un odio”, y que el ex jefe de Gobierno le dijo en su momento “yo a estos señores (de Eumex) los tengo aquí en mi lista y entonces aquí no se arregla y de aquí no sale y, mira, yo no sé si me ganen o pierda, pero mientras yo esté aquí, no van”.

El odio que tiene López Obrador hacia los empresarios de Eumex, sirve a Cándano para persuadirlos de que les vendan sus derechos en todo el país: “te lo digo como un acto de buena fe —señala al directivo de Eumex en el video—; no es que venga aquí a zopilotear, a dar la vuelta para decirte ah, ya ganó López Obrador y ¿te acuerdas que eran 10?, pues ahora son cinco güey”. Resume: “Por eso mi propuesta sería: cerremos antes del 2 de julio”.
Eumex no se dobló, le quitaron la concesión a la brava y se la adjudicaron de manera directa a Servicios Urbanos del Centro, propiedad del amigo de López Obrador y de Octavio Romero.
¿Era mejor que Eumex la empresa de Cándano?
El propio Cándano lo dice en el video: “Ustedes son infinitamente mejores operadores que nosotros en México. Yo siempre te lo he dicho: les reconozco una capacidad operativa, incluso son mucho mejores operadores que nosotros”.
¿Y cómo es que el Gobierno del DF presionó a los dueños y trabajadores de Eumex para que abandonaran el negocio que le querían dar a otra empresa?
Está comprobado, y no lo dice un adversario del gobierno, sino que lo investigó la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, cuyo presidente, Emilio Álvarez Icaza —a quien nadie puede acusar de adversario de López Obrador—, emitió la recomendación 1/2006 al Jefe de Gobierno.
¿Qué dijo Derechos Humanos?
Estableció que su recomendación fue “por la sistemática actitud violatoria de derechos humanos en contra de trabajadores, socios y prestadores de servicios de la empresa Eumex, llevadas a cabo por diversas dependencias de la Administración Pública del Distrito Federal”.
Pero ¿qué le hizo el GDF a Eumex, concretamente, para que dejaran el negocio?
Dice Derechos Humanos en su informe: “Entre las violaciones destacan detenciones arbitrarias, allanamientos, persecuciones, intimidaciones, hostigamientos, amenazas y abuso de autoridad que se han llevado a cabo en perjuicio de los trabajadores a quienes se les ha negado el acceso a la administración de justicia”.
¿Y no les inventaron delitos para aumentar la presión?
Claro que sí. Dice Derechos Humanos: “Además, (hay) denuncias penales por presunto fraude fiscal y por el delito de daño a la propiedad en agravio del GDF, que no reúnen los requisitos de procedibilidad que la ley exige”.
En síntesis, la Comisión “acreditó la violación a las garantías del debido proceso y de seguridad jurídica, el derecho a la libertad personal y a la protección frente a injerencias arbitrarias”.
¿Qué pasó con la recomendación de la Comisión de Derechos Humanos?
El Gobierno del DF la mandó en un vuelo sin escalas al bote de la basura. No rectificaron en nada ni hubo una mínima disculpa a los empresarios y trabajadores de Eumex.
Al contrario, lo que hay son órdenes de aprehensión para sus directivos y la concesión de la publicidad en parabuses cayó de manera directa, sin concurso en la empresa de los amigos de López Obrador.
¿Y qué anuncian en su publicidad? Propaganda del GDF, con la promoción de las obras viales y descalificación a las críticas que son, dicen, “buscadores de negritos en el arroz”.
Así se las gastan.
¿No hay motivos para preocuparse?
Otro empresario, Carlos Ahumada, está en la cárcel porque le daba dinero al secretario particular de López Obrador para que le agilizara los pagos que le debían. El secretario particular está libre y del dinero nadie sabe y nadie supo.
La semana pasada Carlos Ahumada pidió permiso para dar una conferencia de prensa en el reclusorio a través de la cual pretendía dar pruebas de que es víctima de una persecución política.
La petición, obviamente, fue negada. “Si autorizamos esa conferencia de prensa tendríamos que autorizar a secuestradores, homicidas y narcos a que den conferencias de prensa”, respondió Alejandro Encinas.
¿Ah sí? ¿Y por qué autorizaron a los presuntos miembros de la ETA a dar conferencia de prensa en el reclusorio?
¿Por qué Bejarano sí podía tener entrevistas con los medios de comunicación durante su estancia en la cárcel?
Ellos, obviamente, son aliados del gobierno. Toda la voz para ellos. Ahumada, por supuesto, no. ¿Para qué? ¿Para que exhiba nuevos videos? Ni de chiste.
Ahumada argumenta, con razón, que el artículo 151 del Capítulo III del reglamento de los Centros de Reclusión del GDF establece —con las modificaciones que le hizo la Asamblea— que “la Dirección General podrá autorizar la realización de entrevistas a los internos cuando éstos hayan manifestado previamente por escrito su consentimiento”.
¿Cuándo se modificó el reglamento? Cuando López Obrador iba a ser desaforado y enviado al reclusorio por violar un amparo a los dueños del predio El Encino.
Pero el preso que quiere hablar es Ahumada, no López Obrador. Ahí cambia “el espíritu” del Reglamento.
Se trata, pues, de la actitud típica de un estado soviético.
Hacia allá vamos si es que ganan la Presidencia. Y no porque alguien de manera perversa lo deduzca. No. Hacia allá vamos porque así gobiernan: ahí están los hechos.
Para mayor precisión, Ahumada recuerda que cuando ingresó al reclusorio se autorizó a reporteros de La Jornada a que entraran al penal y lo fotografiaron contra su voluntad, semidesnudo. Se burlaron de él.
¿Y qué dice el reglamento? Dice lo siguiente en su artículo 149: “En ningún caso se podrá fotografiar o filmar el rostro de las personas internas, salvo que éstas otorguen su consentimiento por escrito”.
¿No es eso propio de un estado soviético?
¿No es para preocuparse?
¿O alguien cree que si llegan a tener el control del gobierno federal, van a cambiar y se convertirán en demócratas con sólo sentarse en la silla presidencial?

¿Mentiras piadosas? - Jorge Fernandez Menendez

Dice Joaquín Sabina en una de sus canciones, “yo le quería decir la verdad por amarga que fuera...le dibujaba un mundo real, no uno color de rosa, pero ella prefería escuchar mentiras piadosas”. ¿Así será nuestra gente? ¿preferiremos candidatos que nos dibujen un mundo color de rosa en lugar de un mundo real? ¿preferiremos las mentiras, aunque no sean piadosas, en lugar de la verdad?.

Como ha dicho Enrique Krauze, el mayor problema que se debe afrontar ante la posibilidad de que López Obrador llegue a la Presidencia de la República, es su personalidad. Las fortalezas y debilidades de carácter de cualquier político siempre han sido un punto clave para entender cómo puede y quiere ejercer el poder. En el caso de López Obrador existen varios elementos que deberían llamarnos profundamente la atención: está el misticismo del que tanto Krauze como Jaime Sánchez Susarrey han ahondado con pertinencia en muchas ocasiones; no es un problema menor el desconocimiento del mundo que exhibe el candidato aunque en realidad lo más preocupante no es eso sino su falta de interés por conocerlo: se puede comprender que una persona no salga de México por razones económicas o personales, pero cuando se tienen todas las posibilidades y se espera gobernar el país, cuando se tienen todos los recursos, cuando se ha sido presidente de un partido, Jefe de Gobierno del DF o ahora candidato presidencial, que López Obrador no hay tenido interés en asomarse a ver qué sucede en América Latina, en Europa, en Estados Unidos es asombroso. Lo es más el que, prácticamente hasta el inicio de su campaña, no conociera el norte del país, donde no había estado casi nunca.

Pero pocas cosas deberían ser más preocupantes que su incapacidad para decir la verdad: como todo hombre que considere que el fin justifica los medios (más aún cuando considera los suyos como fines “superiores”), Andrés Manuel puede decir cualquier cosa, contradecirse en minutos y sostener que siempre ha dicho lo mismo.

Ejemplos hay muchos: durante años habló del peligro de militarizar la seguridad y este fin de semana su receta para acabar con el narcotráfico fue darle más atribuciones al Ejército para combatir el crimen organizado (un error, en términos de seguridad, de dimensiones difíciles de comprender y que demuestra que López Obrador sigue sin entender, ni remotamente, qué es el Ejército Mexicano y cuáles son sus funciones). mañana, trasmitirá un mensaje de tres minutos enlazando en cadena nacional a los principales canales de televisión, para presentar su oferta económica: olvidemos que lo podría haber hecho el 25 de abril pasado, gratis, si hubiera aceptado participar en el debate con los otros candidatos, pero el hecho es que nadie ha gastado más que López Obrador en los últimos meses en publicidad en radio y televisión. Sólo en las tres últimas semanas, si pagó tarifas comerciales, según los especialistas consultados, debe haber superado los 300 millones de pesos: es el único candidato que tiene un programa de televisión propio (una hora diaria, media hora en canal 13 y otra en canal 7), ha inundado de anuncios el horario triple A y ahora pagará, como mínimo, cuatro millones de pesos, sólo por su “mensaje” mañana. Ello no incluye la enorme cantidad de publicidad que diariamente y apoyándolo sin recato, realiza el gobierno del DF. Pero, incluso así, lo grave no es eso: es que López Obrador sigue diciendo que él no recurre a la publicidad televisiva, que no tiene dinero para hacerlo y que él utiliza sólo una décima parte de los anuncios que sus adversarios. Hoy, la realidad nos muestra que gasta más que cualquier de ellos, que ha relegado la campaña territorial y que de algún lado le está llegando una enorme cantidad de dinero.

Dicen los perredistas que han solicitado crédito a las empresas televisivas para financiar ese alud de espacios. Puede ser, pero antes había dicho que no pediría dinero a los empresarios para no asumir compromisos: ¿usted cree que no asume compromisos con la empresa que le suministre recursos, vía aportes o vía crédito?. En los medios, off the record, aseguran que es con contratos a futuro del gobierno del DF, con la convicción de que Ebrard ganará la capital, como se financia esa campaña. Más compromisos.

Para mantener esa presencia ha cometido una arbitrariedad enorme contra la empresa española Eumex, que no ha pasado a mayores en términos diplomáticos, porque el gobierno de Rodríguez Zapatero por alguna razón electoral, ha decidido no intervenir. Pero lo cierto es que el 16 de mayo, el Gobierno del DF, decidió quitarle a Eumex sus dos mil 500 parabuses para publicidad estática, cancelar unilateralmente el contrato de esa empresa y otorgárselo a otra, que días después identificó como Imágenes e Muebles Urbanos (IMU). Lo grave es que la propia Eumex ha difundido un video grabado meses atrás en el cual, argumentando su relación con López Obrador y Encinas, e insistiendo en que el primero había tomado como una “cuestión personal sacarlos de la ciudad”, el propietario de IMU, Gerardo Cándano, le proponía Antonio Torres, de Eumex, que le “vendiera” su negocio antes de que López Obrador llegara al Gobierno porque sino se quedaría sin nada. No fue necesario que llegara el dos de julio: el 16 de mayo, Encinas expropió a Eumex y le otorgó por adjudicación directa, sin licitación por medio, todo el negocio a IMU y al señor Cándano. Hoy esos dos mil 500 parabuses lucen, todos, publicidad del GDF apoyando la candidatura de López Obrador. Es la tercera concesión, por adjudicación directa, que recibe la misma empresa en los últimos meses de parte del GDF. Encinas, que fue quien las otorgó, ha dicho que iniciará una “investigación” sobre el caso (sic). AMLO no ha dicho una palabra al respecto pero sigue insistiendo en que de llegar a la presidencia se acabarán los privilegios y la corrupción. Mentiras piadosas, diría Sabina.

Wednesday, May 24, 2006

Spots coludos; spots rabones? - Leopoldo Mendivil

Muy buen comentario respecto al Fobaproa.

"Alma Grammer” —dirección electrónica alma_ grammer@yahoo.com. mx— me envía, como supongo que a muchos más, correos en apoyo de Felipe Calderón. Sus mensajes son diarios y constantes, pero el lunes recibí uno que encaja con la discusión de ayer en el Tribunal Federal Electoral, que ordenó al PAN retirar tres spots de la campaña presidencial panista por considerar que injurian y denigran a Andrés Manuel López Obrador.
Nadie, ciertamente, ha demandado al perredista por el spot que actualmente transmite culpando a Calderón por el FOBAPROA, y vale la pena preguntar si el candidato panista fue el único que habría votado a favor de ese controversial y oneroso fondo, para salvar los ahorros de millones de mexicanos.
El correo de Alma Grammer comienza así:
“A ver si con esto terminan ya su teatrito del FOBAPROA. ‘no hay más ciego que el que no quiere ver, ni más tonto que el que no quiere aprender’”.
Luego, con un subtítulo que dice Perredistas escupen al cielo, agrega que “las decisiones tomadas respecto al Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) y el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB) no excluyen al Partido de la Revolución Democrática, como se prueba en esta mínima cronología”.
La primera nota de esa cronología corresponde a la Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados, que el 15 de diciembre de 1999 informó:
“Por 392 votos que incluyeron 237 del PRI, 111 del PRD y sólo 27 del PAN, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Ingresos para el Ejercicio Fiscal 2000”.
Luego reprodujo la expresión de Alejandro Nadal, articulista de La Jornada, quien escribió que tal votación “representa una formidable hipoteca para el pueblo de México y consuma el sueño” del presidente Ernesto Zedillo; el secretario de Hacienda, José Ángel Gurría y el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, pues “de un plumazo vuelve deuda pública los 752 mil millones de pesos del extraordinario fraude llamado Fobaproa”. El PAN se dividió porque 84 de sus legisladores votaron en contra.
Luego citó nuevamente a la aludida Gaceta Parlamentaria del 28 del mismo diciembre:
“En la Cámara de Diputados, las fracciones de PRI, PAN, PRD, PT y PVEM, por 465 votos a favor, 8 en contra y 10 abstenciones, aprobaron en lo general y en los artículos no impugnados el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2000, que destina 5 mil 418 millones de pesos en apoyo a los deudores de la banca y 32 mil 100 millones al Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB). Aunque los legisladores perredistas y petistas Ricardo García Sáinz, Cuauhtémoc Velasco Oliva, Santiago Gustavo Pedro Cortés, Agustín Miguel Alonso Raya, Carlos Heredia Zubieta, Sergio Benito Osorio Romero, José del Carmen Enríquez Rosado, Luis Rojas Chávez y Luis Meneses Murillo expresan su oposición, la bancada conjunta PRD-PT aprueba el proyecto de decreto con 127 de sus 136 votos”.
Ese mismo día, en el Reforma, Sergio Sarmiento escribió, según consigna el correo de “Alma Grammer”, que “en el debate sobre la asignación de recursos para el Instituto de Protección al Ahorro Bancario, la diferencia entre la propuesta del gobierno y la de la oposición es cuantitativa y no cualitativa. El Ejecutivo propone asignar al IPAB 35 mil millones de pesos; el PAN y el PRD quieren darle sólo 32 mil 500 millones”.
En eso quedó la valerosa oposición al FOBAPROA cuando ya Andrés Manuel López Obrador escribía al respecto, a diferencia del criterio sostenido por quien era a esas alturas el candidato presidencial, por tercera ocasión, del PRD. El 1 de marzo, el diario regiomontano El Norte informaba:
“Pese a que condenó desde 1998 la conversión de pasivos del FOBAPROA en deuda pública, el candidato presidencial de la Alianza por México, Cuauhtémoc Cárdenas, aceptó ayer en León, Guanajuato, que de ganar las elecciones asumirá los compromisos del IPAB, pues no hacerlo causaría un mal mayor. ‘Esta es una deuda que ya se impuso al país. No veo la posibilidad de decir simplemente que no se va a pagar. Tenemos que seguir pagando y ver cómo se recupera lo más posible con la venta de activos hoy en manos del IPAB’, señaló”.
Y tres días después, La Jornada informaba que “Diego Fernández de Cevallos, aspirante al Senado por el PAN, escuchó por vía telefónica las imputaciones de López Obrador, y le recomendó tener “un poco más de cuidado” porque si los panistas “hemos sido alcahuetes del gobierno”, el PRD “acaba de votar en la Cámara de Diputados dinero público para el Fobaproa vía IPAB”…
Es una pena que el espacio no permita reproducir completa esa crónica que en la guerra mercadotécnica actual deja a López Obrador como el que esconde la mano, pero de todas formas lanza la piedra…

Mentirosos - Sergio Sarmiento

El Tribunal Electoral ordenó a Madrazo retirar la frase “Mentir es un hábito para ti” de un anuncio contra López Obrador. También prohibió los anuncios del PAN en que se acusa al perredista de mentir. Todos estos anuncios ya están fuera del aire. Pero lo curioso del caso es que el anuncio más fuerte que la alianza Por el Bien de Todos tiene hoy al aire es el que acusa a Felipe Calderón precisamente de mentir. ¿Tendrá que retirarlo Andrés Manuel?

Impensable convergencia PRI-PRD - Ricardo Aleman

Impensable convergencia PRI-PRD, pero inimaginable que sea por la implantación de la legalidad.

Pues resulta que siempre sí, que los señores Madrazo y AMLO sí serán compañeros de viaje. Tripularán al alimón la nave de la "implantación de la legalidad en la República". ¿Quién lo hubiera dicho? El desprestigiado Madrazo, el símbolo de la corrupción político-electoral, converso en adalid de la legalidad, mientras que el más severo crítico de esas corruptelas, convertido en redentor del PRI y de su paisano tabasqueño.

Convergencia inevitable la del PRI y el PRD -según la carta enviada por López Obrador al Presidente Fox-, que ya se construye con la solidez de ese cemento que es la denuncia de que se intenta una perversa "elección de Estado", y que debe ser impedida a toda costa, a como dé lugar, incluso como compañeros de viaje del partido al que históricamente debían combatir. Pero la lucha por el poder bien vale tragar sapos y serpientes.

En la misiva, AMLO le dice al presidente Fox y al PRI: "Las diferencias con los priístas de arriba no son mínimas ni son erradicables, pero compartiremos la movilización legal y pacífica para detener el pobrísimo y carísimo maniobreo del presiente Fox y los suyos. Permanecen acrecentadas nuestras críticas al clientelismo de invención priísta y a sus métodos inescrupulosos, pero si la meta es la implantación de la legalidad en la República, la convergencia será inevitable, y no requiere de modo alguno de pactos o reuniones específicas. La defensa de la ley es una asamblea permanente".

¿Quién lo iba a decir? El partido político que nació como la alternativa al PRI, que se propuso acabar con la cultura priísta de simulación, corrupción, antidemocracia y maniobreo político electoral, que se nutrió de lo mejor de la izquierda mexicana y que hasta hace unos meses era el más severo crítico del PRI -ya no se diga hace 17 años-, ha decidido que es inevitable la convergencia con el PRI. Impensable convergencia PRI-PRD, pero inimaginable que esa tendencia común sea por la implantación de la legalidad en la República.

Está claro que en política, y sobre todo en la electoral, son moneda corriente de cambio el acuerdo, la negociación, la alianza, el pacto y la convergencia. Políticamente no tendría nada de particular que dos partidos, dos candidatos a un puesto de elección popular y hasta dos aspirantes presidenciales decidieran viajar juntos, sea por razones estratégicas o por conveniencia electoral. El problema es que el destino que han elegido los dos viajeros -el de la implantación de la legalidad- y la nave en la que viajan -la de combatir una elección de Estado- son espejismos electoreros en los que pocos creen.

¿Quién en su sano juicio puede creer que Madrazo y el PRI buscan la implantación de la legalidad? ¿Quién puede creer que AMLO está preocupado por la implantación de la legalidad, cuando ha dado muestras de rechazar todo lo que tiene que ver con ella? ¿Quién puede creer que detrás de esa convergencia en verdad está el interés por implantar la legalidad?

Más allá de artificios mediáticos -como la solicitud de audiencia y la difusión de la carta de AMLO a Fox-, en realidad asistimos a un episodio más de la degradación de la política, del más vulgar pragmatismo -el fin justifica los medios-, en donde lo que se busca en el fondo es pisotear las instituciones y suplantarlas por la presión política conjunta. ¿Requieren viajar juntos, PRI y PRD, para implantar la legalidad? ¿O lo que se busca es sumar fuerzas, centros reales de poder, para multiplicar la presión política hacia el gobierno federal y hacia el candidato del PAN? ¿De cuándo acá la izquierda institucional mexicana ha requerido de una convergencia con el PRI corrupto, antidemocrático, maniobrero y fraudulento, para implantar la legalidad?

En el fondo, en su exacerbado pragmatismo -con el que lanza al bote de basura la historia de su partido-, en su desmedida ambición de poder -que la antepone a décadas de luchas por la democracia electoral-, el PRD de López Obrador está jugando con fuego, lleva al precipicio al último símbolo de la izquierda mexicana y, de manera irresponsable, pone en riesgo la elección del próximo 2 de julio. Cuando habla de "la inevitable convergencia" con el PRI y cuando señala que "compartiremos la movilización legal y pacífica", lo que hace López Obrador es enviar un mensaje no por la implantación de la legalidad, sino a favor de la presión política y la desconfianza institucional.

Llamados como ese, la historia reciente lo ha demostrado, son sólo presiones políticas al margen de las instituciones. En realidad es un llamado a la confrontación entre supuestos buenos y señalados malignos, con el pretexto de la legalidad, esa que en tiempos del "desafuero" era simbolizada como el pretexto para ganar la contienda presidencial al margen de las urnas. Los que ayer se quejaban de que la legalidad era enarbolada para sacarlos de las boletas electorales, hoy la enarbolan para invalidar las boletas electorales. Si AMLO y Madrazo fueran realmente adalides de la legalidad, simple y sencillamente habrían acudido a las instituciones para denunciar los excesos presidenciales. Lo demás no es más que juego irresponsable. Por lo pronto, esa convergencia costará muchos votos. Al tiempo.

Vieja política en tiempos nuevos - Juan Molinar Horcasitas

Los primos hermanos -como Emilio Chuayffet les llamó cariñosamente al Partido Revolucionario Institucional y al Partido de la Revolución Democrática- están organizando la semifinal de la elección presidencial. Y están en cancha lodosa. Por ello se están manchando tanto, que ya resulta imposible distinguirlos: a veces el PRI parece el PRI(d), a veces el PRD parece PR(i)D. ¿O es al revés? Vaya usted a saber.

El hecho es que Roberto Madrazo, candidato del PRI(d), advertía, al inicio de la campaña, sobre el peligro de que Andrés Manuel López Obrador boicotease la elección si perdía, pues decía Madrazo que ese era el patrón de conducta de su paisano. Incluso le exigía al perredista que se comprometiese públicamente a respetar los resultados. Pero como las encuestas ya colocan a Roberto en tercer lugar, fuera de toda posibilidad de victoria, es él quien ha asumido el discurso y la actitud que le atribuía a su viejo rival tabasqueño y antiguo compañero de partido. Madrazo inició hace unos días un concertado esfuerzo mediático para convencer, a quien tenga que oírlo, sobre una presunta "elección de Estado".

Por su parte, López Obrador, candidato del PR(i)D, justificaba su ausencia en el debate, hace un par de meses, diciendo que él era el puntero en las encuestas y que, por ello, el PRI y el PAN debían organizar una "seminfinal", para determinar quién se enfrentaría a él en la gran final. Lo decía festejando su propio chiste. Las cosas cambiaron. Hoy todas las encuestas coinciden en que el candidato puntero es Felipe Calderón Hinojosa. ¿Qué dice López Obrador, rodeado de salinistas que le hacen coro? ¡Que mejor se anule el partido!

Puede sonar exagerado, pero todo indica que hacia allá van los dos candidatos tabasqueños, los dos primos hermanos, el viejo PRI(d) y el joven PR(i)D. En esto, como sea, ninguno de los primos ha sido original. La verdad es que los priístas fueron los primeros en retomar el discurso desestabilizador que le imputan, no sin razón, a López Obrador, pero muy pronto los perredistas han seguido en esto la ruta de sus primos hermanos, y en especial de Roberto Madrazo. El tema debe ser revisado, porque amenazar con patear el tablero cuando se va perdiendo es cosa de malos modales, si se está jugando ajedrez, pero hacerlo cuando lo que está en juego es la estabilidad política y social de México, y la democracia que los mexicanos hemos construido, entonces es cosa seria.

No sé si estas acciones constituyan un ardid táctico, o si realmente sean un adelanto de una verdadera amenaza a la estabilidad democrática de México, pero de cualquier manera debe tomarse en serio el asunto.

En el caso del PRI(d), la hipótesis de ardid táctico quizá tenga más sentido, pues estando Madrazo ya perdido, puede estar abriendo este frente para mejorar su posición de negociación ante sus adversarios, ya sea ante el perdedor o ante el ganador. Así, derrotados, podrían tratar de convertirse en un fiel de balanza política. Vieja política autoritaria en tiempos nuevos.

En el caso del PR(i)D, el asunto puede ser peor, pues todo parece indicar que se trata de un acto de evasión de la realidad y de profunda frustración. Muchos de los perredistas tuvieron que aceptar, a regañadientes, su avasallamiento por los priístas salinistas y otros actores externos, que los han reemplazado en la corte de Andrés Manuel López Obrador y en las listas de candidatos, porque ven al candidato de la Alianza por el Bien de Todos como una suerte de Moisés que los conducirá a la tierra prometida de Los Pinos.

Esa expectativa les hace aguantar lo que les pongan, así sean los más connotados salinistas o políticos a los que en el pasado acusaron de ser asesinos de perredistas (literalmente). Eso puede entenderse. La ambición o la esperanza es un fuerte cemento político. Sin embargo, ¿cómo reaccionarán ante la evidencia de una eventual derrota? Algunos estarán dispuestos a seguir a su líder derrotado en una aventura desestabilizadora; otros preferirán mantenerse en la vía democrática y ajustar cuentas políticas con los neoperredistas que los desplazaron. De este equilibrio dependerá en mucho lo que pase del 3 de julio en adelante. Habrá que estar atentos.

Pacto PRI-PRD - Ricardo Pascoe

Por supuesto que el PRI y PRD están buscando un pacto político. Cada quien desde su interés y óptica, pero enfilados en la misma dirección. Quien se sorprenda con tales lances no ha logrado comprender, aún, a las naturalezas mismas de los principales actores políticos del proceso electoral.

Camacho y Penchyna son los interlocutores ideales, pues se entienden perfectamente. Siendo ambos operadores de los sótanos del salinismo, comparten un lenguaje común y una visión similar sobre el mundo, la política y lo que debiera ser México después del 2 de julio.

Pero ellos no son los actores principales. Los principales son Madrazo y López Obrador, los verdaderos constructores de un pacto político que pretende tener vigencia antes, durante y después del 2 de julio.

¿Por qué un pacto ahora? El PRD tiene sus razones. A pesar de todo lo que se diga, AMLO se sabe no sólo bajo en las encuestas, sino que sigue cayendo. No ha encontrado una manera eficaz y convincente de frenar su caída. De ahí las estrategias desesperadas como acercarse al PRI o la carta patética al presidente Fox. Son, hay que saberlo, medidas para tratar de frenar su caída. De no ser así (el bajón en las encuestas), jamás habríamos visto tales iniciativas.

En el PRI el problema es distinto. Madrazo ya se sabe perdido y está tratando de estimar el costo real de su derrota, después del 2 de julio. ¿Será decapitado por sus correligionarios, expulsado por traidor o simplemente perdonado y marginado? Ya corren las apuestas. Delante de ellos se asoma la victoria electoral de Calderón y del PAN. Ambos tienen un análisis personal, y de partido, sobre la realidad nacional que les hace imposible entender lo que está aconteciendo. ¿Cómo puede ser que, después de seis años de burlarse de Fox, su gobierno y su partido, ahora resulta que podrían ser reelegidos por voto popular? Les resulta incomprensible esa realidad. Por no decir un escenario fuera de sus alcances analíticos.

Aquí estriba el núcleo central del problema. El divorcio entre clase política y pueblo. La clase política detesta al Presidente, mientras que el pueblo le da buenas calificaciones como mandatario. ¿Cómo se explica eso?

La clase política mexicana (políticos, intelectuales, medios), formada en la tradición de estatismo priísta, estaba acostumbrada a decirle al pueblo lo que tenía que opinar o pensar. Las ideas provenían de arriba, los medios las filtraban hacia abajo, y abajo, en las entrañas de la sociedad, la gente se había acostumbrado a aceptar la línea desde lejos.

Esto ha cambiado drásticamente, y la clase política tradicional de México, especialmente en sus vertientes priístas y perredista, pero incluyendo a la "intelectualidad" que las acompaña, han ido alejándose del México profundo que juraban representar. La mera sugerencia de que las ideas filtradas desde arriba ya no convencen a los de abajo, simplemente no tiene cabida en su cabeza.

De ahí las teorizaciones primitivas sobre las razones explicativas de su debacle electoral en este momento. Por supuesto que destaca la teoría de la "elección de Estado" que no es más que un recurso retórico de momento. Si AMLO pensara seriamente que fuera a ganar la elección, no la estaría descalificando desde ahora. Es un intento por impactar el imaginario social con algo que movilizó a masas hace años. Dos hechos lo hacen, sin embargo, un argumento vacío en esta elección. En primer lugar, porque las instituciones electorales han demostrado su eficacia en general y cuentan con una aprobación social muy importante. En segundo lugar, debido a que la denuncia de una "elección de Estado" en boca de Madrazo resulta ser una tautología difícil de tragar. Al PRD le conviene que el PRI hable así, pues le permite tratar de acercar a su causa votos priístas inconformes con su dirigencia y/o candidato. El PRI trata de ganar un nuevo espacio para evitar su debacle electoral y, así, posponer su desaparición física después de las elecciones. Pero ambos partidos sufren de una suerte de "parálisis analítica" y de amnesia histórica. Olvidan, convenientemente, sus orígenes a fin de afrontar una realidad que dejaron de comprender, pero que aseguran dominar. Lo que está por verse es cuál de estos partidos-hermanos ganará al otro el derecho a la representación histórica más adelante y, ciertamente, después del 2 de julio.

Tuesday, May 23, 2006

Roberto Hernández - Federico Reyes Heroles

Periodico AM
http://www.am.com.mx/NotaOpinion.aspx?TIPO=NET&ID=3251&strPlaza=Leon

Algunas consideraciones iniciales. Primera, la riqueza y los ricos no me provocan ni admiración ni rechazo en sí mismos. Me he convencido de que hay de todo: ricos ignorantes, mal educados y patanes y ricos sensibles, sinceros, educados y valiosos. Hay que ir caso por caso. No se puede condenar ni halagar en lo general. También hay pobres repletos de maldad. Ni los ricos son malos, ni los pobres buenos por definición. Segunda, la riqueza en sí misma tampoco es buena o mala. Hay patrimonios que nos traen beneficios que resultan imprescindibles para una sociedad, frente a otros que están dedicados a sostener las frivolidades de sus dueños. Como liberal que soy, me queda claro que defenderé siempre el derecho de alguien a tener como objetivo en la vida ser rico.

Tercera, comprendo que en las campañas, al calor de las batallas por los votos, se dicen muchas sandeces y barbaridades. Pero también me queda claro que no podemos acostumbrarnos a ellas como si fueran algo natural. Para todo hay límites. Cuarta, no tengo ninguna relación personal con Roberto Hernández, no he estado en su casa ni él en la mía. A lo largo de los años Banamex me ha contratado de vez en vez para dar alguna conferencia, como muchas otras instituciones y empresas. En ellas he dicho lo que he querido y hasta allí. Quinta, también me queda claro que defender a los pobres siempre será mucho más popular que defender a los ricos. Lo que no soporto son las persecuciones, ni por color, ni por raza, ni por religión, ni por filiación política, ni por riqueza, ni por nada. Eso sí me incendia.

López Obrador ha desarrollado un discurso polarizador de los ricos contra los pobres, está en todo su derecho y por desgracia la brutal pobreza y la desigualdad le dan tela de donde cortar. Digo por desgracia porque lo deseable sería que no hubiera pobreza y desigualdad. Ojalá y las demandas fueran otras. En esa ruta AMLO ha tomado a Roberto Hernández como estereotipo del rico malvado, defraudador y ratero. La tesis es muy popular y vendedora. Su argumento central es que el banquero no pagó impuestos al vender Banamex gracias a las concesiones de su exempleado Francisco Gil Díaz desde la Secretaría de Hacienda. La imputación es muy sería, sobre todo si se toma en cuenta el monto de la operación: 12,000 millones de dólares. Uno puede estar a favor de que esa operación debió de estar gravada. Uno puede estar convencido de que esas transacciones sólo agravan la desigualdad. Pero hay un pequeño problema: no hay argumentos de que la operación fuese ilegal.

¿Y ahora que hacemos? Hay dos caminos: el primero supone que admitamos la legalidad aunque nos irrite o subleve, que busquemos que en el futuro no se vuelvan a repetir esos hechos. La otra actitud es la de suponer que la legalidad debe adaptarse a nuestros deseos justicieros. La primera actitud es la de un demócrata. La segunda la de un autoritario. Así de sencillo, así de grave. ¿Son acaso las campañas una justificación para violentar los principios? ¿Debemos permitir que cualquier cosa sea dicha sin factura?

“...no es justo que al dueño de Banamex cuando vende el banco no le cobren ni un centavo de impuestos y al mismo tiempo este ciudadano Presidente, que es un reverendo hipócrita, esté queriendo cobrar IVA en medicamentos y alimentos”. Obsérvese lo tramposo del argumento de AMLO: la ley que permite la venta de ese banco está vigente desde antes de que Fox fuera Presidente; la recaudación de un IVA generalizado le hubiese dado al estado muchos más recursos que el gravamen a la venta de un banco, con otra, las dos excepciones a la larga sólo benefician a los pudientes. Se trata de enfrentar dos medidas progresistas para condenar al malo anticipado de la película y evadir el otro asunto. ¡Genial! Por cierto llamar (con todo respeto por supuesto) “reverendo hipócrita” al Presidente de la República es uno de esos actos con consecuencias que después el susodicho candidato atribuye a un “compló”.

“...he tratado de hablar con los bancos aludidos y los bancos no quieren hablar, ojalá y no sea muy tarde cuando quieran hablar”. En primer lugar los bancos no hablan, hablan los banqueros, sus propietarios, que son especie en extinción o hablan los empleados bancarios de los mejores niveles. Por cierto soy testigo de que ese candidato rechazó encontrarse con los accionistas de Bancomer después de haber aceptado el diálogo al cual acudieron todos los otros candidatos. “...Ojalá y no sea, muy tarde”. ¿Amenazas a estas alturas?

Una última perla de intolerancia: “No hay buena relación, (con Hernández) y si gano, él seguirá viviendo en México, haciendo negocios, pero no va a tener privilegios”. Vamos por partes: Si Hernández tiene privilegios ilegales, pues que se aplique la ley. Esas sí son facultes del Ejecutivo. Si sus privilegios son legales, un Presidente lo más que puede hacer es promover una reforma de ley. “...seguirá…haciendo negocios”, hasta donde entiendo hacer negocios es un derecho de cualquier mexicano (Hernández incluido) y AMLO como Presidente no tendría mucho que decir. “...seguirá viviendo en México.”. ¡Qué demonios se le atravesó a López Obrador por la cabeza! Roberto Hernández no ha hablado de dejar el país. ¿Piensa acaso AMLO que al ser Presidente podría expulsar del territorio a los propios mexicanos? ¿Ignorante o malvado? El hecho es que los derechos ciudadanos de Roberto Hernández hoy son también nuestro asunto. Un Presidente puede odiar a los ricos, a los intelectuales, a los cazadores y alguien en particular. Pero un Presidente debe controlar sus fobias. Todo indica que si AMLO fuera Presidente procedería con el hígado por encima de la ley. Por eso hoy el caso de Hernández nos incumbe a todos.

Sunday, May 21, 2006

Madrazo y Obrador: la sangre llama, como ´Rain Man´ - Ricardo Aleman

El Universal Online

Elección de Estado, otro engaño para ´reventar´ la elección

H acia el inicio de la década de los años 90 del siglo pasado, los corazones de la academia de Hollywood se estremecieron con la cinta Rain Man (1988), un melodrama interpretado por Dustin Hoffman y Tom Cruise -que se hizo acreedor de cuatro estatuillas del Oscar- que narra el encuentro de dos hermanos, uno ambicioso y locuaz y el otro autista, que vivían alejados y que por la fuerza de la convivencia aprenden a estimarse, a pesar de varios intentos del primero por abusar de la condición del segundo.

Exhibida en México bajo el poco afortunado título Cuando los hermanos se encuentran, el argumento de Rain Man parece haber sido adaptado a la comedia político-electoral mexicana, sobre todo a los tiempos de la recta final de la contienda presidencial que vivirá sus momentos definitorios el próximo 2 de julio. Y claro, en la adaptación mexicana de los "reencontrados hermanos", la historia se podría alterar si los actores mexicanos insisten en el disparate de cambiar el final.

Así, en la comedia a la mexicana de Rain Man, el papel del hermano ambicioso y locuaz no es para Tom Cruise, sino para Roberto Madrazo, el candidato presidencial del PRI; en tanto que la caracterización del autista parece destinada nada menos que a Andrés Manuel López Obrador, el aspirante del PRD. Y es que esos primos hermanos que apenas se reconocieron en la actual contienda electoral mexicana, el PRI y el PRD, ahora parecen dispuestos a unirse en una convivencia impensable que les garantice sobrevivir a la lucha por el poder, más allá de reglas y legislaciones electorales. Y si para ello tienen que desbarrancar el proceso electoral, no hay duda que lo harán.

El encuentro

Durante muchos años, por lo menos desde 1988 -fecha en la que casualmente se filmó Rain Man -, la izquierda mexicana reagrupada en el entonces Frente Democrático Nacional, acuñó la dualidad de PRIAN para ilustrar la alianza entre el gobierno salinista del PRI y el entonces opositor PAN. El PRIAN fue, en los últimos 18 años, la bandera y el símbolo de los opositores de la izquierda institucional, para denunciar la perversidad de las alianzas entre el agua y el aceite; entre el salinato y el zedillato con la derecha del PAN.

Pero también desde esos años nació una de las más notorias rencillas políticas entre dos actores que, en su natal Tabasco, se enfrentaron por el poder local. A la vuelta de los años esa confrontación se convirtió en un drama nacional, cuando esos dos políticos aparecieron como adversarios por la candidatura presidencial. Nos referimos, por supuesto, a Roberto Madrazo y Andrés Manuel López Obrador. El primero ganó en dos ocasiones el gobierno tabasqueño -una vez él mismo y la segunda a través de uno de sus alfiles- a su paisano, al que hizo víctima de las más sucias estrategias conocidas en la política mexicana. Obrador y Madrazo son, en la política mexicana, el ejemplo de los enemigos políticos a muerte.

Acaso por eso, cuando López Obrador era el "indestructible", cuando según las encuestas era el puntero con más de 10 unidades porcentuales sobre su más cercano perseguidor, el ex jefe de Gobierno del DF se refería burlón al PRIAN, esa deformación política a cuyos candidatos, Roberto Madrazo y Felipe Calderón, recomendaba aliarse para sacar a un solo candidato capaz de hacerle frente. Socarrón, AMLO recomendaba que se pusieran de acuerdo para que uno de ellos fuera el candidato del PRIAN. AMLO parecía atacado por los síntomas del autismo.

Pero en unas cuantas semanas ocurrió lo impensable. Según las encuestas, López Obrador empezó a descender en las preferencias del electorado, se colocó en segundo lugar, mientras que Felipe Calderón subió al primer sitio. Roberto Madrazo se distanció a una consolidada tercera posición. ¿Qué había pasado? Casi nada, que el caudal de errores que cometió AMLO se sumó a una eficaz guerra de spots negativos del PAN contra el candidato de la coalición Por el Bien de Todos, y a una grosera intromisión del gobierno de Vicente Fox a favor de su candidato.

Luego vino la desesperación. En uno de sus típicos arranques de ira, López Obrador calificó al presidente Fox de "pelele" y "títere" de Estados Unidos, por sus declaraciones al anuncio del presidente Bush sobre la militarización de la frontera con México. Casi al mismo tiempo Gerardo Fernández Noroña, el vocero del PRD, denunció que el presidente Fox presionó al Partido Verde para que se aliara al PAN, porque según esa versión "el Presidente impediría a toda costa que Obrador y Madrazo ganaran la elección del 2 de julio".

Según el PRD, se había puesto al descubierto "la elección de Estado" que supuestamente impulsa Fox. Entonces López Obrador cambió de opinión, amaneció de otro humor, y a unas horas de haber insultado al presidente Fox, de llamarlo "pelele" y "títere", le pidió una audiencia "con el propósito de serenar los ánimos y que todos contribuyamos a que la elección se lleve a cabo sin sobresaltos, que haya armonía en el país, que podamos garantizar una transición pacífica".

Vicente Fox negó la audiencia, pero ocurrió otro milagro, lo impensable, los hermanos -o los medios hermanos-, los candidatos del PRI y del PRD se encontraron. Como en Rain Man, el hermano ambicioso salió al rescate del hermano autista. Así, Roberto Madrazo y Andrés Manuel López Obrador descubrieron que los unía mucho más que su origen priísta y el priísmo de sus proyectos; los acercó una causa común, la de impedir que las del 2 de julio terminen por convertirse, según su peculiar y priísta concepción, en unas elecciones de Estado. Madrazo se sumó al reclamo de que Fox reciba en audiencia a López Obrador, pero además dio a conocer la existencia de un frente común entre las campañas del PRI y el PRD, contra el presidente Fox y contra el candidato Felipe Calderón. Error de cálculo y que les costará caro.

Desprecio institucional

¿Qué está pasando? ¿Por qué AMLO cambia de personalidad de un día para otro? ¿Por qué un día insulta al Presidente, y el otro le pide audiencia para "serenar los ánimos" y hasta se compromete a "contenerse"? Si no fuera porque lo que está en juego es un asunto de trascendencia para todos, como la sucesión presidencial y su conclusión, apegada a las leyes vigentes, cualquiera podría suponer que no asistimos a un problema de origen político, sino de personalidad, o hasta siquiátrico.

Pero vamos por partes. Es altamente probable, si no es que seguro, que el presidente Fox haya intentado una negociación con el Partido Verde para sumar sus votos al PAN. Está claro que Fox no quiere que la elección del 2 de julio sea ganada por AMLO o por Madrazo, y que quiere que sea el PAN, a través de Felipe Calderón, el que resulte ganancioso. Eso no es más que lógica básica. Y si hay pruebas de ello, como dice el PRD y el PVEM, ¿por qué no acuden esos partidos a las instancias legales para denunciar la grosera intromisión del Ejecutivo en un asunto que no le compete? ¿Por qué no lo denunciaron en su momento?

La revelación se hizo en días pasados, cuando AMLO va a la baja y cuando Madrazo está más lejos que nunca de ganar. Y es precisamente por eso, porque es una estrategia desesperada, que intenta desprestigiar al Presidente y al puntero, por lo que no se denunció la intromisión presidencial en el proceso electoral. Y en sentido contrario vale preguntar: ¿cuántas negociaciones político-electorales hizo AMLO desde su puesto de jefe de Gobierno del DF?, para asegurar su candidatura, luego para garantizar el control del partido, luego para hacer alianzas con lo peor del PRI... El problema está en otro lado, está en el desprecio a las instituciones y en el privilegio de la negociación en lo oscurito.

Cuando López Obrador reclama una audiencia con el presidente Fox, confirma que no le importan las instancias electorales, que le importa la negociación con el poder, con el Presidente, más allá de las reglas electorales. Y comete el mismo error y avanza sobre la misma ilegalidad que dice denunciar, porque una audiencia con el Presidente no es más que reconocer que la elección será ilegal, y que AMLO intenta negociar dentro de la ilegalidad, en lo oscurito, por encima de las instituciones electorales. AMLO denuncia una elección de Estado, denuncia que el Presidente está metiendo las manos de manera ilegal en la elección, pero no acude a denunciar esa legalidad ante las instancias electorales, sino que quiere negociar con quien viola la ley, con quien supuestamente realiza una elección de Estado. ¿Cómo se le puede llamar a eso?

López Obrador está desesperado, por eso cambia de personalidad de un momento a otro, por eso un día insulta y el otro pide serenidad. Pero ese, el de la personalidad del candidato de la coalición Por el Bien de Todos, es un problema personal de López Obrador. Lo que es un problema para todos los mexicanos, para los potenciales electores, es que ese candidato se muestra, de nueva cuenta, como un político que gusta de pasar por sobre las instituciones, que es capaz de aliarse hasta con su peor enemigo, con Roberto Madrazo, con tal de cumplir sus ambiciones personales.

Si se tratara de un político sensato, de un candidato presidencial demócrata y respetuoso de las reglas electorales del juego, López Obrador debía recurrir al IFE para exigir garantías, y a la PGR para denunciar que el presidente Fox se está metiendo en una elección en la que no tiene ninguna competencia. Pero parece que López Obrador olvidó que ya no es jefe de Gobierno, que ya es candidato presidencial, y que nada tiene que hablar y menos negociar con el Presidente, con quien viola las reglas del juego, con quien se empeña en impedirle que llegue a la casa presidencial.

Y tampoco la Secretaría de Gobernación tiene nada que hacer en la contienda electoral, y menos tiene que acordar con un candidato presidencial. El IFE es el único encargado de tomar nota del asunto y la PGR es la única responsable de iniciar las indagatorias sobre violaciones a la contienda electoral que vivimos. ¿Por qué AMLO quiere hablar con el Presidente? Porque quiere negociar la elección, por encima de las leyes y al margen de los electores, que son los mandantes. Cuando López Obrador pretende que el Presidente lo escuche, sólo confirma que las instituciones le importan un soberano rábano.

¿Elección de Estado?

Pero también es cierto que les asiste la razón a López Obrador y a Roberto Madrazo, en cuanto a que el presidente Fox está metiendo la mano en la elección presidencial. Eso no está a discusión. El problema es que ni AMLO ni Madrazo han decidido acudir a las instancias legales para denunciar esa intromisión. ¿Por qué no han seguido la vía institucional para que el Presidente deje de meter la mano? Por una razón elemental: porque si bien Fox hace campaña, desde lo más alto del poder presidencial, a favor de Felipe Calderón, también está claro que Alejandro Encinas, el jefe de Gobierno del DF, hace campaña desde su cargo y con dinero público, a favor de AMLO y de Marcelo Ebrard.

Y lo mismo hacen gobiernos perredistas como los de Zacatecas, Guerrero, Michoacán y Baja California Sur. En esas cuatro entidades los gobernadores, igual que Fox a nivel nacional, hacen un abierto proselitismo a favor de AMLO y de sus candidatos locales a puestos de elección popular. Lo mismo hace el PRI en sus 17 gobiernos estatales, con su mayoría en el Congreso, y lo mismo hace el PAN en Guanajuato, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Yucatán, Baja California y otros.

Y es precisamente aquí donde se desmorona la versión de que el gobierno de Vicente Fox impulsa una elección de Estado para el 2 de julio. ¿Por qué? Porque para que se lleve a cabo una elección de Estado como las que realizaban los gobiernos del PRI, se requiere que las instituciones estén en manos de un gobierno hegemónico, que los poderes estén controlados por un mismo partido y sin la existencia de división de poderes, que las entidades federativas sean gobernadas por un mismo partido, y que el control de las elecciones sea manejado por el poder en turno. Y eso no ocurre, ya que si bien el Presidente usa todo el peso de su investidura para favorecer a Calderón, lo mismo hacen, para favorecer a AMLO, los gobiernos del PRD, y los gobiernos del PRI para impulsar a Madrazo.

El Ejecutivo, de donde sale la presunta intención de una elección de Estado, está en manos del PAN, a través de Vicente Fox, pero el Legislativo tiene una pluralidad de partidos y una mayoría del PRI. En tanto que el Poder Judicial, del que depende el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, ha mantenido una naciente independencia, pero ya suficiente, para impedir una elección de Estado. La denuncia de que se prepara una elección de Estado, y que Fox está detrás de esa perversidad, no es más que un argumento demagógico que muestra, otra vez, que López Obrador y Madrazo Pintado son dos candidatos desesperados, capaces de reventar la elección, si es necesario, porque ven que se les va de las manos la posibilidad de triunfo.

Y en lugar de acudir a las instancias legales para denunciar la grosera e ilegal intromisión de Fox en la elección presidencial, prefieren crear un clima de tensión, de incertidumbre, de inestabilidad; prefieren negociar en lo oscurito, como en los viejos tiempos del PRI. Y al unirse para ello, López Obrador y Madrazo confirman que sus proyectos políticos y ambiciones se reencontraron, como en el laureado Rain Man. Al tiempo.

Tuesday, May 16, 2006

Cierran el 2º piso, lo abren… lo cierran…

Cierran el 2º piso, lo abren… lo cierran…
( Alejandra Sánchez Inzunza )
( 2006-05-16 )

http://www.cronica.com.mx/nota.php?idc=241325

A cinco horas de haberse abierto a la circulación, el segundo piso del Periférico se convirtió ayer en un embudo elevado que obligó a las autoridades capitalinas a cerrar los cinco accesos de la vialidad inaugurada la víspera con una fiesta de 300 mil pesos.
Centenas de automovilistas que decidieron usar la obra en su primer día de operaciones se toparon con un cuello de botella en la única salida de la vía, con un solo carril a la altura del Eje 6, que originó, al principio, un lento avance de los autos y, luego, un verdadero estacionamiento en donde la velocidad máxima que se podía alcanzar era de 10 kilómetros por hora.
Los cierres del segundo piso de regreso —que va de San Jerónimo a San Antonio— se dieron en al menos tres ocasiones, pues los autos saturaron los tres carriles a lo largo de los 12 kilómetros de la vialidad. Hasta una hora tardaron en salir, pues no se planearon otras rampas para aligerar la carga vehicular.
A las cinco y media de la madrugada, Pedro Luna, responsable de tránsito y vialidad de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina dio el banderazo de salida para los primeros conductores que usaron la obra. Pero a las 10:30 horas, se ordenó el primer cierre.
Policías del sector San Ángel bloquearon con motopatrullas las rampas de incorporación a la vialidad elevada.
También los accesos a Río Becerra y al distribuidor vial San Antonio fueron cerrados para evitar que los automovilistas se incorporaran al distribuidor y se sumaran al caos con los que venían de San Jerónimo.
Media hora después, se pensó que el problema estaba resuelto y se decidió reabrir la vialidad. Pero a las 12:30 horas, el problema se repitió.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública debieron prohibir nuevamente el paso a los automovilistas hacia la vialidad elevada y esta vez tardaron tres horas en desahogar el tráfico.
Luego reabrieron los accesos a la vialidad, pero en vano: faltando pocos minutos para las 17:00 horas, el segundo piso estaba otra vez lleno de autos aparcados en espera de avanzar y se determinó por tercera ocasión bloquear los tres accesos ubicados a la altura de San Jerónimo, el de Las Flores y el de Benvenuto Cellini.
Los automóviles que se quedaron embotellados a esa hora circularon, a lo mucho, a cinco kilómetros por hora para recorrer los 12.5 kilómetros de vialidad, que según el Gobierno del Distrito Federal se transitarían en siete minutos. Algunos tardaron hasta hora y media para bajar.
Crónica dio a conocer desde enero pasado que el proyecto del segundo piso no contempló la edificación de gasas de descenso que conectaran nuevamente con Periférico.
Como si estuvieran en una montaña rusa que se descompuso en la cima, los conductores se quejaban de haber utilizado la nueva vialidad.
“No sé por qué me subí, fue el peor error que pude haber cometido, me hubiera ido por los centrales, al fin que ya uno está acostumbrado al tráfico pero aquí hasta claustrofobia me da”, dijo Elena Espinoza.
“Más vale viejo por conocido que nuevo por conocer”; refirió Manuel Bustos, quien consideró que es mejor circular por Periférico que por el segundo piso.
Pedro Luna, el responsable de la vialidad en el DF, atribuyó el asentamiento vehícular a que los automovilistas no querían avanzar por ver el panorama y rechazó que la obra no fuera funcional.

Estrenan segundo piso con caos vial por falta de salidas

Creo que esto comienza a dar la razon a todos los que dijeron que el segundo piso estaba mal planeado y mal construido, y que era mas para "lucirse" y usarse como maniobra politica.


Varios conductores bajaron en sentido contrario por rampas para librar el cuello de botella

HÉCTOR MOLINA
El Gráfico
Martes 16 de mayo de 2006
http://www.eluniversalgrafico.com.mx/50626.html

En su primer día de funcionamiento, el segundo piso de Periférico se convirtió en un caos para los automovilistas que intentaron viajar de sur a norte, y la vialidad tuvo que ser cerrada debido al congestionamiento que registró.

El problema se originó porque no existe ninguna salida en el tramo de más de 12 kilómetros que va de San Jerónimo a San Antonio.

Confunde la falta de señalamientos

Antes de entrar a este tramo no existe ningún señalamiento de que no hay salidas hasta la altura del Eje 6 Sur, lo cual ocasionó la confusión de muchos de los conductores.

En medio del congestionamiento vial, varios automovilistas optaron por bajar en sentido contrario por las rampas para incorporarse al nivel superior después de las nueve de la mañana.

La fila de vehículos que avanzaban a vuelta de rueda generó un asentamiento que iniciaba en las salidas del Eje 6 Sur y Viaducto Río Becerra y se prolongaba hasta Altavista.

A pesar de que las escuelas no tuvieron actividad ayer por festejarse el Día del Maestro, el tráfico en el segundo piso avanzó a vuelta de rueda.

El asentamiento fue de tal magnitud que algunas personas tuvieron tiempo de grafitear algunas señalizaciones en el segundo piso del Periférico, el cual se construyó como una vía "rápida".

A paso de tortuga

Durante varios recorridos realizados ayer desde San Jerónimo se pudo constatar que la velocidad máxima en dirección al norponiente fue de 10 kilómetros por hora.

Esto equivale al límite de velocidad de zonas escolares y tan sólo la sexta parte de la rapidez que los automóviles podrían alcanzar, según el diseño de la obra.

En total, recorrer los 12.5 kilómetros del segundo piso entre San jerónimo y el distribuidor Vial de San Antonio implicaba un recorrido de por lo menos 45 minutos.

En contraste, realizar el mismo traslado en sentido contrario llevaba tan sólo ocho minutos.

Más caro el caldo que...

Las autoridades intentaron resolver el problema cerrando las rampas de acceso al segundo piso como el de Benvenuto Cellini, en donde se colocaron bardas de plástico, lo cual complicó el tránsito en la parte inferior del Periférico.

El cierre en esta altura se hizo después de que los automovilistas que transitaban por el segundo piso tenían que avanzar por un tramo en el que la superficie de rodamiento se reducía de 3 carriles a tan sólo uno para seguir con rumbo hacia el Viaducto.

La vigilancia también falló debido a que motocicletas y transportes pesados ingresaron a la parte alta y carriles centrales del Periférico, pese a que estos vehículos tienen prohibido circular por esa vía rápida.

Monday, May 15, 2006

Pinocho en el Ajusco - Pablo Hiriart

La Cronica

Ahora que ha caído al segundo lugar de las preferencias electorales, ya se le puede ver con un poco de sentido del humor.
Resulta hasta cierto modo graciosa la manera en que miente todos los días para cubrir sus deficiencias y ocultar su caída en las encuestas.
A cada tropezón, responde con nuevas mentiras. Como Pinocho.
La semana pasada estuvo con Javier Alatorre, de TV Azteca. Y si uno fuera sueco, noruego o tailandés, pudo haber reído a placer con las respuestas del candidato López Obrador.
Pero como uno no es ni sueco ni noruego ni tailandés, sino mexicano, y él aspira a ser Presidente de México, es obligado guardar la compostura y tomarlo en serio.
Estuvo media hora y algo más ante las cámaras del noticiero Hechos. Reposado, con aire filosofal, le dijo a su entrevistador: “¿Sabes qué? Nosotros no le estamos apostando a lo mediático”.
Media hora, en horario triple A, el que dice que no le apuesta a lo mediático.
Media hora más en la mañana por ese mismo canal, el 13, y otra media en la noche por el 7. De lunes a viernes. Sin falta.
El jueves estuvo con Aguilar Camín, en canal 2, y el viernes con Brozo también en Televisa.
Suerte que no le apuesta a lo mediático.
Pero eso no es todo en este candidato que dice rehuir de la televisión para comunicarse con el pueblo, porque lo prefiere hacer de manera directa.
El reporte más reciente del Instituto Federal Electoral señala que López Obrador fue el candidato que más publicidad tuvo en televisión y radio en el mes de marzo, último mes monitoreado.
Dos mil spot en televisión pagó, en un solo mes, el candidato que “no le apuesta a lo mediático”.
Alatorre lo llevó al caso Atenco y surgió el tema de los enfrentamientos de la policía con los macheteros.
López Obrador infló el pecho y puso como ejemplo su gestión al frente del DF, para descalificar la actuación de la policía mexiquense.
Ante los problemas de este tipo, nosotros en el Distrito Federal —dijo— dialogamos, dialogamos y dialogamos. Nunca la fuerza. Siempre el diálogo.
Faltó que López Obrador contara cuál fue el resultado de esa estrategia, o de esa no estrategia.
Porque hay un par de viudas y varios huérfanos de dos agentes federales, que vieron morir a sus esposos y padres apaleados en una plaza de Tláhuac.
En Tláhuac una turba linchó durante horas a tres agentes de la Policía Federal Preventiva. Hasta el lugar llegaron los periodistas y entrevistaron a los agentes que estaban en piso, sangrantes, con la cara inflamada de tanto golpe.
Pidieron auxilio con la voz entrecortada por el agotamiento derivado de los golpes y por las hemorragias internas y externas.
La policía del Gobierno del Distrito Federal nunca llegó. Más bien dicho nunca actuó, porque ahí estaba. El agrupamiento Fuerza de Tarea, la policía de élite del Distrito Federal, tiene su cuartel muy cerca del sitio donde se desarrollaba el linchamiento.
Tenían orden de no actuar. Los pobladores pusieron punto final a la masacre con dos litros de gasolina sobre los cuerpos moribundos de los agentes y los incineraron, todavía vivos. Uno de los tres se salvó.
¿Así hay que actuar para evitar problemas?
Al parecer esa filosofía de nunca usar la fuerza también la han aplicado con la delincuencia organizada.
El diálogo entre la policía y los delincuentes en el Distrito Federal seguramente fluye de manera muy productiva para los policías, pero no para los ciudadanos.
Policías y mafiosos son, en muchos casos, la misma cosa.
No en balde el DF es la entidad con el más alto índice delictivo en toda la República.
¿Qué presume entonces López Obrador?
Marcos dice que tú vas a ganar la Presidencia, le recordó Javier Alatorre. López Obrador argumentó que eso lo dice todo México. Y explicó que su triunfo se va a dar por una cuestión “moral”, porque él sí tiene “moral”.
“La moral para los políticos es un arbusto que da moras”, decía el alazán tostao, Gonzalo N. Santos.
Para López Obrador, sin embargo, la moral le ha sido aún más redituable que un puñado de moras.
Su concepción de la moral le ha permitido, por ejemplo, otorgar contratos sin licitar por 62 millones de pesos a la empresa Tere Struck y Asociados.
Eso lo hizo como Jefe de Gobierno. Y quien lo dio a conocer no fue ningún adversario suyo, sino la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa del DF, controlada por el PRD.
No pudieron tapar el sol con un dedo.
Ahora, ya como candidato a la Presidencia, López Obrador cuenta con los valiosos servicios de Tere Struck y Asociados para elaborar la publicidad de su campaña.
Bonita moral, ¿no?
Alatorre quiso saber la manera en que López Obrador integraría su gabinete, si es que gana.
Ahí el candidato del PRD se explayó en serio. Y se fue lejos en la historia.
Eso es importante, dijo. Recordó el gabinete de Juárez. “Cada uno de los miembros de ese gabinete era un gigante”, refirió López Obrador, dando a entender que él haría un equipo semejante.
La intención no es mala. Pero uno tiene la duda de si va a hacer un gabinete como el de Juárez, o como el suyo en el Distrito Federal.
Porque en el gabinete del DF no vimos a ningún gigante.
Como que René Bejarano, el que López Obrador puso como operador político y secretario particular, no tiene mucha similitud con Melchor Ocampo.
O Gustavo Ponce, el que López Obrador puso a manejar las finanzas de la capital, no es precisamente un símil de José María Iglesias.
Entre los funcionarios que han ocultado la información acerca de costos al detalle del distribuidor vial de San Antonio, o que otorgaron contratos sin licitar para el segundo piso del Periférico, no vemos a quien se parezca a Ramón Isaac Alcaraz, por ejemplo.
¿Dónde estaban los gigantes en su gabinete en el Distrito Federal, la entidad con mayor corrupción en país?
Por cierto, ese dato, de que el DF ha vuelto a ser la entidad más corrupta del país, no es de una dependencia oficial, sino que vienen en el Informe Anual de Transparencia Mexicana.
¿Va a gobernar como Juárez? Si es broma en tiempos de extrema tensión política, se agradece.
Cuando López Obrador prometía crecimiento económico, que es lo que no han podido dar los neoliberales —dijo—, Alatorre le enseñó los datos que ubican al DF como la entidad con mayor desempleo de todo el país.
“No, no, no”, rechazó López Obrador. Esas cifras son de Hacienda, y ahí está Francisco Gil Díaz “que fue subsecretario de Salinas”.
¿Qué es eso? ¿Quiere decir que hay un complot en Hacienda para hacerlo quedar mal con las cifras?
Ahí sí rompió la barrera del exceso.
Es que el DF, desde el gobierno de López Obrador, no sólo es la entidad con más desempleo, con mayor corrupción y mayor inseguridad de todo el país.
También es la que registra menor crecimiento económico en la República.
Y la inversión extranjera directa cayó de 48 por ciento en el 2000 a 46.6 por ciento el año pasado, precisamente por la inseguridad, la corrupción y el burocratismo.
La risa, finalmente, fue inevitable. Es que su cinismo, a estas alturas, tiene algo de místico.
López Obrador acusó a sus contendientes de usar una “estrategia hitleriana, que consiste en repetir mil veces una mentira hasta que se convierte en verdad”.
Lo dijo con toda seriedad, sin inmutarse.
Ahí fue cuando nos acordamos del célebre muñeco de madera creado por Carlo Collodi. El gran Pinocho.

Sunday, May 14, 2006

“Compló” bien planeado - Guillermo Ortega

“Compló” bien planeado

Meticulosos
Las investigaciones de las diferentes agencias y corporaciones policiacas han llegado prácticamente a la misma conclusión: el operativo llevado a cabo primero en Texcoco y luego en San Salvador Atenco hace unos días, fue planeado con todo detalle desde hace un par de meses más o menos. Según fuentes confiables, las autoridades presumen que fue en febrero cuando quedaron ultimados los detalles de las acciones que deberían realizar las huestes de Ignacio del Valle. Éstas se planearon como reacción a las medidas que tomaría en su momento la policía, como respuesta a alguna de las provocaciones que los “macheteros” irían haciendo. En realidad, lo de los 8 floricultores fue sólo el pretexto que funcionó para detonar el conflicto. Ya antes habían llevado a cabo otros intentos, como algún secuestro de policías o funcionarios mexiquenses, por ejemplo, en espera de la reacción de la autoridad para pasar a la fase dos: la escalada de un conflicto aparentemente sencillo, mediante el bloqueo de la autopista en la zona de Atenco y el entallamiento de la violencia. La estrategia fue meticulosamente diseñada, como si se tratara de un operativo guerrillero allá en la Selva Lacandona, con los pasos a seguir de acuerdo con señales previamente acordadas. Así las cosas, los mexicanos han reaccionado con auténtica sorpresa ante la evidente planeación del operativo atenquense, y doblemente sorprendidos, cuando se han ido difundiendo las ligas de ese movimiento con las tribus del perredismo capitalino, así como con el sub-comediante Marcos, quien aparentemente participó de manera activa en el diseño logístico de la “campaña por Atenco”.

Prioridades cambiadas
Resulta obvio que las prioridades para ciertos grupos de activistas mexicanos —aunque con extranjeros infiltrados según hemos podido ver—, están torcidas y, sin lugar a dudas, equivocadas. Los tiempos de apostar por la reacción violenta han quedado atrás, para dar paso a espacios tendientes a la negociación política y a la decisión mayoritaria concertada, es decir, a la solución democrática. Sin embargo, hay en México grupos que aún apuestan a estas posturas. En general se trata de grupos afines al PRD, de hecho, integrantes de las estructuras clientelares perredistas, o de las “de choque” que salen a reforzar cualquier tipo de protesta de organismos vinculados al ahora llamado “sol negro” perredista. Tenemos una buena prueba de esto cuando observamos a los grupos que han salido a la calle para “apoyar a los detenidos de Atenco”. Diputados del PRD, por ejemplo, que declararon el jueves que marcharían el viernes en apoyo a los atencos. El Frente Popular Francisco Villa y el Consejo Nacional de Huelga (los famosos cegehacheros), que desde hace mucho tiempo forman parte de las tribus perredistas más reactivas, como los bejaranistas invasores de predios y demás grupos. Ahora, reforzados por el “sub-comediante Marcos”, quien salió de “La Realidad”, en Chiapas, cuando arrancó la llamada “Otra campaña” que obtuvo una cobertura mediática de mediana a pequeña, y que ahora votó muy oportunamente, para integrarse, como han señalado casi todos los analistas, a las “grandes ligas”, es decir, a la verdadera campaña, la presidencial del 2 de julio, a la que prácticamente se subió con su participación en las acciones de Atenco y posteriores. Ya Televisa le abrió su bastión nacional, el “canal de las Estrellas”, dedicándole poco más de una hora en el espacio mañanero de Carlos Loret de Mola. Es justo decir, a pesar de toda la cobertura que le hemos dado en todos los medios a Marcos, en su calidad de nuevo histrión de la agenda nacional, que no encontramos la razón para abrirle los micrófonos de los grandes corporativos mediáticos, porque finalmente tendrían que plantearse varias preguntas, por ejemplo, ¿por qué hablar con alguien que no es capaz de dar la cara?, ¿Cómo platicar con un individuo que está fuera de la ley?, y más allá, ¿a quienes representa?

Apoyos de conveniencia
Resulta que, al igual que el devaluado jefe del EZLN, todo mundo se quiere colgar del conflicto con los “macheteros” de San Salvador Atenco para tener sus 15 minutos de fama, o para recuperarlos. De esta manera un par de actrices que además de su carrera se ve que tienen perdida también la brújula, se fueron a la “guarida” del ahora llamado sub-comediante Marcos para anunciar que ellas apoyan a las mujeres detenidas de Atenco. O bien las actrices se sienten identificadas con el sub-comediante, ahora que este encontró su veta histriónica, o andan buscando un camino “light” para recuperar la fama y retornar a los escenarios sin mucho esfuerzo. Lo que deberían de hacer, si realmente quieren apoyar a los de Atenco, es acercarse con los otros diecisiete mil habitantes, los que no pertenecen a los “macheteros”, en vez de a quienes se encuentran detenidos por infringir la ley y que, además, tenían aterrorizados a los demás. Aunque, claro, eso no atraería los reflectores de las cámaras de televisión.

¿Cómo que no?
Que dice Gerardo Fernández Noroña, el vocero del Comité Ejecutivo Nacional perredista que no están ligados al PRD. Que los “panchos villas”, los “cegehacheros”, los “macheteros de Atenco” y demás grupos que ahora se manifiestan pidiendo la liberación de los detenidos no tienen nada que ver con el Partido de la Revolución Democrática. El dirigente perredista debería tener presente que los comunicadores no nos chupamos el dedo y, además, tenemos memoria. No es casualidad que Alejandro López Villanueva, líder del Frente Popular Francisco Villa, sea también miembro del CEN perredista en la capital, o que su hermano haya sido miembro de la Asamblea Legislativa por el mismo partido. Tampoco es casual que varios destacados miembros del perredismo hayan estado estrechamente vinculados a los conflictos surgidos en la UNAM, incluido el Consejo Nacional de Huelga, cabeza del movimiento parista acaecido durante el sexenio pasado en nuestra máxima casa de estudios, como Carlos Imaz o Martí Batres, por mencionar algunos. El propio vocero perredista, además de su proclividad a la broma, participó activamente en conflictos violentos hace unos pocos años. De manera que cuando asegura que el PRD no está detrás de los grupos que son inherentes a las tribus que lo conforman, es tanto como escuchar al lobo con una piel de oveja rechazando un plato de barbacoa.

El paso de un sexenio
En otros temas, mucho más agradables que los entretelones de la política, resulta obligado hoy charlar de otro tipo de periodismo. Surgen las charlas espontáneas. Los invitados escuchan las preguntas formuladas con la falsa ignorancia de quien quiere obtener hasta el último detalle de la información que poseen, para brindársela al público que escucha con avidez la radio. Han pasado los años rápidamente, las palabras fluyendo suavemente a través del tiempo, que se ha ido sin sentir. Los temas ya de todos conocidos: Lucero que se confunde con la magia de las luminarias del séptimo arte, la desaparición del tiempo y el espacio para visitar también mágicamente los sitios más lejanos con Pedro, la imagen de los protagonistas de la vida pública de Oliveros, la charla fácil de los temas escabrosos de la salud, explicados por múltiples invitados con lenguaje ligero, todo es nuevo, a pesar del tiempo transcurrido. Solo nos queda ya la despedida, que hoy, sin embargo, deberá ser saludo: Que tal, Fernanda, por muchos años más.

Verba volant, scripta manent

Wednesday, May 10, 2006

Siete Preguntas de Primaria

No habia tenido la oportunidad de ver este video, habia oido muchos comentarios y por fin lo encontre - por fin me anime a buscarlo - ...

Hijole, ya ni acabe de verlo la primera vez del coraje que me dio... Aqui lo pongo para que los que todavia creen en este tipo.

AMLO con Victor Trujillo

Comparativo Felipe Calderon, AMLO con las siete preguntas de primaria

Tuesday, May 09, 2006

Confirman baja de López - Pepe Grillo

Y mi comentario es, a esto le llaman "Honestidad Valiente"? Vean el parrafo donde se comenta la evaluacion de corrupcion.

La Cronica de Hoy

No hay sorpresa. Se confirma que Andrés Manuel López Obrador se consolida en el segundo lugar en las preferencias de los electores.

Crónica publica hoy la encuesta de BGC Beltrán y Asociados, que también confirma el tercer sitio para Roberto Madrazo, del cual nunca ha salido.

El panista Felipe Calderón 37% de preferencias probables de votantes; 32% para el perredista y 27% al priista Madrazo.

Apenas en marzo hubiera sido un campanazo la caída del candidato a la Presidencia del PRD, pero hoy lo insólito sería una encuesta que no lo ubique donde está.

Bueno, sólo las que él conoce, aquellas que nadie sabe quién las hizo y con qué metodología.

Seguro dirá que es parte de la guerra sucia, que no cree en las encuestas más que en las suyas y que sigue arriba 10 puntos. ¿Mantendrá el ja,ja,ja?

Corrupción en los estados

Transparencia Mexicana dará a conocer hoy el resultado de su encuesta por entidades sobre el mayor índice de corrupción.

De acuerdo con ese sondeo, el Distrito Federal es percibido como el territorio donde hay más corrupción, seguido por Tabasco, Estado de México, Michoacán y Guerrero.

Es de llamar la atención que no hay ninguna entidad gobernada por el PAN en los primeros sitios y sí, en cambio, tres en las que manda el PRD con Alejandro Encinas, Lázaro Cárdenas Batel y Zeferino Torreblanca.

Hay dos que gobierna el PRI con Enrique Peña Nieto —quien heredó la administración de Arturo Montiel en el Estado de México— y Manuel Andrade, sucesor de Roberto Madrazo.

Los estados cuestionados en la encuesta por sus niveles de corrupción son bastiones electorales del perredismo y el priismo.

Monday, May 08, 2006

Tiempos de peligro - Pablo Hiriart

Vienen tiempos de peligro.

Una antigua frase popular dice que hay que tener cuidado con los que se están ahogando, porque no reparan en lo que se agarran.

Es lo que hemos comenzado a ver ahora, cuando el candidato Andrés Manuel López Obrador ha sido rebasado en las encuestas luego de haberlas encabezado desde el inicio de la carrera por la Presidencia.

El trauma es grande.

Ya se sentían ganadores y actuaban como tales.

Se repartían los cargos en el gabinete.

Ya comenzaba, incluso, la lucha interna por la sucesión del Presidente López Obrador.

El candidato que se sentía Presidente ya sabía dónde iba a instalar su recámara en Palacio Nacional.

Y de pronto las encuestas le dicen que probablemente tendrá que seguir durmiendo en Copilco.

Que el puntero es otro y faltan menos de dos meses para las elecciones.

Por eso ha comenzado a suceder lo que estamos viendo.

Camacho está fuera de sí. Como en 1994, cuando Colosio le ganó la candidatura que él creía suya y nada más que suya.

Escribió el lunes anterior que los medios que publicaron después del debate que “ganó Calderón, fueron pagados por el PAN”.

¿De veras? ¿Y los que pusieron que ganó la silla vacía fueron pagados por él? Por favor. Fuera de sí.
La Jornada, el diario que funge como vocero de López Obrador y de su partido, publicó en su editorial del día siguiente de los hechos de Atenco, que “los medios informativos (sic), por su parte, aprovecharon la oportunidad para presentar a los atenquenses como intrínsecamente violentos y levantiscos, hasta sugerir, con una escandalosa falta de escrúpulos, que el conflicto podría estar vinculado a la presencia del subcomandante Marcos en la capital del país”.

Están fuera de sí. El shock de las encuestas los ha traumatizado.

Nadie acusa en general a los atenquenses.

Pero sí a un grupo minoritario muy bien identificado que tenía secuestrada la tranquilidad en San Salvador Atenco.

(Al fin les pusieron un alto. Qué bueno. Muy bien por Peña Nieto y por Medina Mora).

¿O no vieron cómo esos violentos, y además cobardes, pateaban en el piso a un policía que iba desarmado y estaba completamente inerme?

¿No vieron cuando estaba inconsciente en el suelo y uno de los rijosos de Atenco le propinó una patada criminal en los testículos?

¿No oyeron decir a América del Valle, lideresa de los macheteros, que tenían “licencia para matar”?
Ignacio del Valle, líder de los violentos, recibió en su casa al subcomandante Marcos el 25 de abril.

Marcos pernoctó en San Salvador Atenco.

La escolta de Marcos el 1 de mayo en su marcha por el Paseo de la Reforma era un selecto grupo de macheteros de Atenco.

Cuando el grupo de violentos de Atenco la emprendió machete en manos contra policías desarmados, Marcos declaró al EZLN en alerta roja.

¿Es una “escandalosa falta de escrúpulos” sugerir que Marcos y el EZLN tienen sus manos metidas en el conflicto de Atenco?

Claro que no. Falta de escrúpulos es ocultarlo.

Y por lo que se ve, grupos del PRD también están inmiscuidos en esa enorme provocación que vimos el miércoles en Atenco.

Al día siguiente de la trifulca, el Frente Popular Francisco Villa tomó por cinco horas la carretera Texcoco-Los Reyes en solidaridad con los violentos de Atenco.

Por voz de Alejandro López Villanueva, los Panchos Villa anunciaron más movilizaciones. Es decir, como el EZLN, también están en alerta roja.

¿Y quién es Alejandro López Villanueva?

Es líder del Frente Popular Francisco Villa, y además es coordinador en la campaña de Marcelo Ebrard, candidato del PRD a la Jefatura de Gobierno del DF.

¿No está metido el PRD en el brote de desestabilización?

Cuidado con los que se están ahogando, que no reparan en lo que se agarran, puede ser la frase que resuma lo que hemos vivido en estas dos últimas semanas. Y de lo que falta para el 2 de julio.
San Salvador Atenco es, a simple vista, la construcción de un cuadro de desestabilización nacional en momentos de por sí delicados, escribió el viernes Raymundo Riva Palacio en El Universal.

A simple vista, puede ser.

Como también puede ser parte de esa estrategia desestabilizadora la revuelta de sindicatos lopezobradoristas, que amagan con un paro nacional parar defender a Napoleón Gómez Urrutia, el multimillonario dirigente de los mineros mexicanos que ganan 450 pesos a la semana.

Grupos violentos y organizaciones políticas afines al PRD que simpatizan con Andrés Manuel López Obrador han sido infiltrados, desde 2001, por células bolivarianas financiadas por el gobierno de Venezuela para construir una estructura de promoción y autodefensa en caso de un eventual triunfo de la izquierda mexicana en próxima jornada electoral presidencial.

Eso decía un amplio y documentado reportaje de Francisco Reséndiz, publicado en Crónica hace exactamente dos meses.

Lo que hemos visto en estas últimas dos semanas, ¿es autodefensa del triunfo de López Obrador por parte de organizaciones radicales, ahora que ha sido desplazado del primer lugar en las encuestas?

No lo sabemos.

Lo que sí sabemos es que entramos en tiempos de peligro.

Los desesperados van a querer demostrar que el gobierno actual no sirve para gobernar.

Que no garantiza la gobernabilidad.

Así lo han manifestado ya los voceros del candidato López Obrador, que cayó al segundo lugar.

Y de manera sorprendente, ése es ahora el discurso de Roberto Madrazo.

Sí. Estamos en tiempos de riesgo. En esta contienda ya hay desesperados.

Vemos, por ejemplo, cómo el abanderado del PRD y miembros de las redes ciudadanas repiten sin ninguna base que tienen una encuesta que dice que López Obrador va arriba con diez puntos de ventaja sobre el segundo lugar.

¿En aras de esa mentira van a salir a desestabilizar en caso de que no ganen el 2 de julio?

Acusaron al periódico Reforma y a María de las Heras de haber cuchareado sus encuestas.

Dice López Obrador que esas encuestas se hicieron en Los Pinos. Que él sabe incluso quiénes se reunieron para hacer la encuesta que publicaron sobre pedido en Reforma.

Otra enorme y vulgar mentira.

El problema de todo esto es que hay gente, de la mucha que todavía sigue a López Obrador, que cree esas falsedades.

Y se incuba un ambiente de odio entre quienes lo ven a él como la única esperanza para mejorar de vida.

En esa lógica, quienes le hacen trampa a López Obrador para impedir que gane, le están haciendo trampa al pueblo con el fin de seguir enriqueciéndose y mantener a las mayorías en la pobreza.

De ese tamaño es el sofisma que están inoculando entre la población que está de su lado.

¿Tendremos uno, diez, cien atencos si la elección es cerrada y López Obrador pierde por un margen estrecho?
Deliberadamente o no, se está construyendo un escenario para que, en caso de no ganar la elección, arrebatar.
O para reventar la elección si continúa cuesta abajo en las encuestas.

Son tiempos de peligro, pues

Monday, May 01, 2006

Opinion de AMLO sobre sus colaboradores

Reportado por Katia D'Artigues en su columna Campos Eliseos en el Universal:

Es interesante ver lo que AMLO opina de sus propios colaboradores:

"Los políticos no tienen comunicación con el pueblo, están divorciados del pueblo; el político, el que se cree político, el que piensa que es político, desayuna con político, come con otros políticos, cena con otros políticos (.) Por el hecho de estudiar y volverse políticos, de irse encaramando en cargos públicos, se transforman, se vuelven ladinos (¡¡¡¡¡???), y ya no tienen comunicación con la gente (.) Para serenar a los políticos que están con nosotros mandé a hacer una encuesta el fin de semana."

De verdad que este tipo no tiene la menor pizca de inteligencia.