Friday, November 04, 2005
Candidato Peligroso - Caton
Es conmovedora -por no decir patética- la manera en que algunos partidarios de López Obrador disimulan sus fallas y defectos. En el prólogo a un libro que habla de AMLO una señora narra que López Obrador cursó la licenciatura de ciencias políticas y sociales en la UNAM. "Terminados sus estudios...", dice. Pero no dice que entre la iniciación y la conclusión de esos estudios mediaron tantos años que junto con su título don Andrés Manuel mereció el de fósil. También se oculta o disimula el hecho de que AMLO fue un pésimo gobernante del Distrito Federal. Durante su gestión creció la inseguridad; se hicieron obras de relumbrón plagadas de vicios e irregularidades; el problema del ambulantaje creció en proporciones ya incontrolables; las calles de la ciudad se llenaron de baches y basura, y la administración del DF quedó endeudada hasta la nonagésima generación, si no es que más. Se dedicó López Obrador a fortalecer su imagen de cara a la elección del 2006, y para ello puso en práctica programas populistas, subsidios otorgados en forma indiscriminada, naturalmente con cargo al erario, que de aplicarse en forma nacional -y así lo espera la clientela política de AMLO- obligarán a este gran demagogo a echar a andar la maquinita de hacer dinero, con los efectos consiguientes de inflación, devaluación y todas las demás consecuencias de lo que se hace sin ton ni son. Me pregunto: ¿la democracia será tan ciega como la justicia? Esperemos que no. Ojalá abra los ojos para que vea los riesgos de que llegue al poder un hombre como López Obrador. Se ha librado de los fallos, pero de sus fallas no se puede separar, y eso lo vuelve un candidato peligroso...
Thursday, October 27, 2005
Felipe Calderon - Caton
Catón: De Política y Cosas Peores
Felipe Calderón
El PRD se presentará en la elección presidencial con un caudillo único, mesiánico, de anacrónico estilo absolutista. El PRI llegará a esa elección con un político también de viejo cuño que echó mano a todas las marrullerías para quedarse con la nominación. En contraste con esos procederes el PAN tiene ahora un candidato, Felipe Calderón, surgido de un proceso interno democrático en el cual salió triunfante no el candidato oficialista, sino el que los militantes escogieron. No pesará sobre este candidato el llamado "efecto Fox", pues con antelación Calderón se había deslindado de la administración foxista, y porque siempre tuvo en su contra al grupo más cercano al Presidente. De Calderón puede decirse que es el primer candidato auténtico de Acción Nacional con posibilidad de ganar la Presidencia. Fox la ganó, es cierto, extraordinario candidato como fue, pero su candidatura no salió del PAN, sino de un grupo adicto a él que maniobró con eficacia para hacerlo candidato al margen y por encima del partido. De sobra está decir que Felipe Calderón es ahora el mejor personaje en la contienda. Madrazo es todo desprestigio y López Obrador es todo deshonestidad, pues deshonesto es aquel que promete cosas a sabiendas de que no podrá cumplirlas, y que comprometió gravemente el erario del Distrito Federal para hacer obras costosas y poco útiles a fin de ganar lucimiento personal, y para otorgar dádivas que favorecieran sus ambiciones de poder. Así las cosas tenemos ya una buena opción. Si la mayoría de los mexicanos no vota por la vieja corrupción priista ni por esa cínica forma de deshonestidad que encarna en López Obrador, el próximo presidente de México se llamará Felipe Calderón... FIN.
Felipe Calderón
El PRD se presentará en la elección presidencial con un caudillo único, mesiánico, de anacrónico estilo absolutista. El PRI llegará a esa elección con un político también de viejo cuño que echó mano a todas las marrullerías para quedarse con la nominación. En contraste con esos procederes el PAN tiene ahora un candidato, Felipe Calderón, surgido de un proceso interno democrático en el cual salió triunfante no el candidato oficialista, sino el que los militantes escogieron. No pesará sobre este candidato el llamado "efecto Fox", pues con antelación Calderón se había deslindado de la administración foxista, y porque siempre tuvo en su contra al grupo más cercano al Presidente. De Calderón puede decirse que es el primer candidato auténtico de Acción Nacional con posibilidad de ganar la Presidencia. Fox la ganó, es cierto, extraordinario candidato como fue, pero su candidatura no salió del PAN, sino de un grupo adicto a él que maniobró con eficacia para hacerlo candidato al margen y por encima del partido. De sobra está decir que Felipe Calderón es ahora el mejor personaje en la contienda. Madrazo es todo desprestigio y López Obrador es todo deshonestidad, pues deshonesto es aquel que promete cosas a sabiendas de que no podrá cumplirlas, y que comprometió gravemente el erario del Distrito Federal para hacer obras costosas y poco útiles a fin de ganar lucimiento personal, y para otorgar dádivas que favorecieran sus ambiciones de poder. Así las cosas tenemos ya una buena opción. Si la mayoría de los mexicanos no vota por la vieja corrupción priista ni por esa cínica forma de deshonestidad que encarna en López Obrador, el próximo presidente de México se llamará Felipe Calderón... FIN.
Thursday, September 22, 2005
La Gran Estafa - German Dehesa
GERMAN DEHESA
La gran estafa
Nadie quiere que le vaya mal a Fox, porque si le fuera mal a Fox, le iría mal a México. Con levísimas variantes ésta ha sido la cantaleta de los más connotados priistas y perredistas de nuestro país. Hoy estamos en la fase final del ciclo foxista y podemos afirmar que la mayoría de esos patriotas de opereta que afirmaron con voz emocionada las palabras que acabo de citar hicieron cuanto estuvo en su mano para que le fuera (y le siga yendo) mal a Fox. Los males que a la patria se le han seguido por su conducta saboteadora y estúpida los tienen absolutamente sin cuidado: no tienen patria (ni matria), no la conocen, no la aman y les viene quedando más lejos que Zambia. Para ellos lo fundamental era demostrar que este gobierno simplemente no sabía gobernar, aunque bien se guardaban de decir que, tal como se presentaron las circunstancias, con un Legislativo mayoritariamente opositor, toda iniciativa de cambio y de gobierno estaba condenada a fracasar sin la concurrencia y el patriotismo de esta oposición primitiva y dinamitera. Destaco aquí la condición hipócrita y taimada del PRI que fue el partido directamente agraviado, descobijado y damnificado por el triunfo de Fox. Olvidamos demasiado rápido, pero yo conservo las imágenes y las palabras de próceres tan señalados como Dulce María Sauri o Roberto Madrazo, tan aparentemente dispuestos a cooperar y tan íntima y firmemente decididos a hacer tropezar una vez tras otra al nuevo gobierno. Estaban y siguen estando en actitud de haber sido directamente ofendidos y despojados. En su pequeñísima mentalidad existe la convicción de que México es propiedad exclusiva del PRI. Hagan de cuenta que Dios les hubiera concedido una franquicia eterna. Desde esta percepción elemental y tomando muy en cuenta todas las malas pasiones que tienen uso de suelo en la almeja (despectivo de alma) de un dinopriista, para la pandilla que tenía secuestrado al país era indispensable demostrarle a los mexicanos el brutal error que habían cometido al echarlos de tan mala manera de Los Pinos. Según ellos, esto fue una magna injusticia histórica, un grave error, una radical pifia de la ciudadanía. Por lo mismo, era prioritario demostrar que sólo el PRI sabe gobernar y consecuentemente, la malagradecida ciudadanía que había cometido la falta casi imperdonable de quitárselo de encima merecía un castigo ejemplar con el fin de que hiciera un acto de contrición, solicitara piedad y lo trajera de regreso a ese lugar que es suyo y solamente suyo.
En esto ha consistido la gran estafa. Están a punto de salirse con la suya. A muchísimos ciudadanos ya los han convencido de que sin líderes morales como Manlio Fabio, Bartlett, Montiel, Chuayffet, Madrazo, Gamboa Pascoe, la Gordillo, Salinas, Palacios Alcocer y demás garrapatas anormales, México no puede sobrevivir. Los razonamientos (es un decir) que los avalan son secreciones cerebrales del tipo de: serán rateros, pero saben gobernar... serán asesinos, pero mantienen la paz social... serán narcopolíticos, pero por lo mismo saben negociar con los cárteles... serán malos mexicanos, pero en el mundo globalizado la idea de patria no significa nada. Todas estas contrahechuras se fabrican desde un terreno mediáticamente preparado y abonado por una taimada campaña que ha insistido en un punto: todos hemos querido ayudar a Fox, pero el pobre no tiene operadores ni capacidad de negociación. Pregunto: ¿quién puede "operar" con Manlio Fabio, o quién puede negociar y llegar a acuerdos con un traidor de tiempo completo como es Madrazo?.
Leer todo esto como una defensa de Fox sería mi fracaso como escritor. Mi pretensión es otra. Lo que quiero decir es que Fox es un ser limitado (al norte por su falta de oficio e ingenuidad y al sur por su señora), pero al mismo Cristo resucitado que hubiera llegado a Los Pinos no le hubiera ido mejor rodeado de esa legión de Judas tronadores con los que había que lidiar. Él también hubiera sido víctima de la gran estafa.
Al final del día, ellos pretenden decirnos que el gran culpable es Fox y que ellos, por más que quisieron ayudarlo, no pudieron, pero eso sí, constituyen nuestra gran esperanza. Lectora, lector querido: ¿deseas que estos bichos vuelvan a infestar Los Pinos?.
¿Qué tal durmió? DCXXIX (629)
¿Van a hacer algo ahora, o pretenden despertar hasta que se concrete la gran esperanza?.
Cualquier correspondencia con esta columna que se niega a ser estafada, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R.)
La gran estafa
Nadie quiere que le vaya mal a Fox, porque si le fuera mal a Fox, le iría mal a México. Con levísimas variantes ésta ha sido la cantaleta de los más connotados priistas y perredistas de nuestro país. Hoy estamos en la fase final del ciclo foxista y podemos afirmar que la mayoría de esos patriotas de opereta que afirmaron con voz emocionada las palabras que acabo de citar hicieron cuanto estuvo en su mano para que le fuera (y le siga yendo) mal a Fox. Los males que a la patria se le han seguido por su conducta saboteadora y estúpida los tienen absolutamente sin cuidado: no tienen patria (ni matria), no la conocen, no la aman y les viene quedando más lejos que Zambia. Para ellos lo fundamental era demostrar que este gobierno simplemente no sabía gobernar, aunque bien se guardaban de decir que, tal como se presentaron las circunstancias, con un Legislativo mayoritariamente opositor, toda iniciativa de cambio y de gobierno estaba condenada a fracasar sin la concurrencia y el patriotismo de esta oposición primitiva y dinamitera. Destaco aquí la condición hipócrita y taimada del PRI que fue el partido directamente agraviado, descobijado y damnificado por el triunfo de Fox. Olvidamos demasiado rápido, pero yo conservo las imágenes y las palabras de próceres tan señalados como Dulce María Sauri o Roberto Madrazo, tan aparentemente dispuestos a cooperar y tan íntima y firmemente decididos a hacer tropezar una vez tras otra al nuevo gobierno. Estaban y siguen estando en actitud de haber sido directamente ofendidos y despojados. En su pequeñísima mentalidad existe la convicción de que México es propiedad exclusiva del PRI. Hagan de cuenta que Dios les hubiera concedido una franquicia eterna. Desde esta percepción elemental y tomando muy en cuenta todas las malas pasiones que tienen uso de suelo en la almeja (despectivo de alma) de un dinopriista, para la pandilla que tenía secuestrado al país era indispensable demostrarle a los mexicanos el brutal error que habían cometido al echarlos de tan mala manera de Los Pinos. Según ellos, esto fue una magna injusticia histórica, un grave error, una radical pifia de la ciudadanía. Por lo mismo, era prioritario demostrar que sólo el PRI sabe gobernar y consecuentemente, la malagradecida ciudadanía que había cometido la falta casi imperdonable de quitárselo de encima merecía un castigo ejemplar con el fin de que hiciera un acto de contrición, solicitara piedad y lo trajera de regreso a ese lugar que es suyo y solamente suyo.
En esto ha consistido la gran estafa. Están a punto de salirse con la suya. A muchísimos ciudadanos ya los han convencido de que sin líderes morales como Manlio Fabio, Bartlett, Montiel, Chuayffet, Madrazo, Gamboa Pascoe, la Gordillo, Salinas, Palacios Alcocer y demás garrapatas anormales, México no puede sobrevivir. Los razonamientos (es un decir) que los avalan son secreciones cerebrales del tipo de: serán rateros, pero saben gobernar... serán asesinos, pero mantienen la paz social... serán narcopolíticos, pero por lo mismo saben negociar con los cárteles... serán malos mexicanos, pero en el mundo globalizado la idea de patria no significa nada. Todas estas contrahechuras se fabrican desde un terreno mediáticamente preparado y abonado por una taimada campaña que ha insistido en un punto: todos hemos querido ayudar a Fox, pero el pobre no tiene operadores ni capacidad de negociación. Pregunto: ¿quién puede "operar" con Manlio Fabio, o quién puede negociar y llegar a acuerdos con un traidor de tiempo completo como es Madrazo?.
Leer todo esto como una defensa de Fox sería mi fracaso como escritor. Mi pretensión es otra. Lo que quiero decir es que Fox es un ser limitado (al norte por su falta de oficio e ingenuidad y al sur por su señora), pero al mismo Cristo resucitado que hubiera llegado a Los Pinos no le hubiera ido mejor rodeado de esa legión de Judas tronadores con los que había que lidiar. Él también hubiera sido víctima de la gran estafa.
Al final del día, ellos pretenden decirnos que el gran culpable es Fox y que ellos, por más que quisieron ayudarlo, no pudieron, pero eso sí, constituyen nuestra gran esperanza. Lectora, lector querido: ¿deseas que estos bichos vuelvan a infestar Los Pinos?.
¿Qué tal durmió? DCXXIX (629)
¿Van a hacer algo ahora, o pretenden despertar hasta que se concrete la gran esperanza?.
Cualquier correspondencia con esta columna que se niega a ser estafada, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R.)
Monday, August 08, 2005
PRD incongruente - Ricardo Aleman
SON muchos los sorprendidos por la dureza de la crítica del jefe zapatista Marcos al PRD y a su más aventajado presidenciable, Andrés Manuel López Obrador. ¿Por qué?, se preguntan algunos desconsolados que no atinan a entender el deslinde del EZLN con el partido político que se dice de la izquierda mexicana. Y no hace falta acudir a los clásicos de la ciencia política para entender que el origen de la crítica se sintetiza en una sola palabra: "Incongruencia".
Y tampoco hace falta revisar toda una década de esa rasposa relación entre el EZLN y el PRD para darse cuenta que la "incongruencia" es la más grave enfermedad de los políticos, líderes y gobernantes del PRD, y que ese maloliente mal es el motivo del rompimiento del EZLN. No, basta con revisar los diarios de las recientes tres semanas para encontrar perlas que acreditan que si bien el PRD ha ganado una importante porción del poder y aspira a todo el poder, también es cierto que ha perdido ideología, principios y hasta la vergüenza.
Y como todo escándalo que se precie de serlo, debemos empezar por lo más alto. Resulta que apenas el sábado 23 de julio, en las fiestas patronales de Santiago, el pueblo de donde es nativo el líder nacional del PRD, el señor Leonel Cota Montaño, festejaba alegremente con sus sobrinos Rommel (El Gordo ) y Joel Cota Ruiz este último director de Seguridad y Tránsito de Los Cabos, cuando escenificaron una pelea que terminó cuando intervino la policía y fueron atendidos de los golpes recibidos el ex gobernador de Baja California Sur y su sobrino Rommel.
El pleito no se produjo por razones políticas, ideológicas o electorales. No, el presidente nacional del PRD y sus parientes fueron golpeados por un grupo de apostadores profesionales que reclamaban el pago de una apuesta. Y es que Leonel Cota, un jugador empedernido y apostador en los caballos remember Gustavo Ponce, se negó a pagar cuando perdió una "parejera". Los bajacalifornianos dicen que cuando Cota Montaño era gobernador de "Baja Sur", eran frecuentes sus millonarias apuestas; luego se negaba a pagar amparado en su fuero como gobernador. En esta ocasión quiso hacer lo mismo, se ufanó de ser amigo de AMLO y presidente del PRD, pero eso no le importó a quienes ganaron la apuesta y por ello le recetaron sus cates. Ese es el dirigente que impuso López Obrador. Ejemplo de la izquierda partidista. Por cierto, de dónde sacará dinero para apostar, si el PRD está en quiebra.
Por otro lado, el pasado 13 de julio el diario La Crónica publicó una entrevista con Sergio Alcocer Martínez de Castro, director del Instituto de Ingeniería de la UNAM, en la que el académico dijo que la institución que preside no avala la calidad de la obra de los segundos pisos. A pesar de que existía una grabación de su dicho, al día siguiente Sergio Alcocer Martínez de Castro lo negó y culpó al diario de manipular sus declaraciones. Luego se supo que en una actitud vergonzosa, el rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, obligó al catedrático a retractarse. ¿Por qué? Pues sí, porque De la Fuente es aliado de López Obrador. Y la prueba de esa alianza se dio días después, cuando horas antes de dejar su cargo como jefe de Gobierno, AMLO donó a la UNAM la Torre de Tlatelolco para construir un "Memorial del 68". Y adivinen quién firmó como responsable del proyecto. Pues sí, Sergio Alcocer Martínez. Es decir, AMLO regala el patrimonio de todos a cambio de alianzas políticas. Y la UNAM se presta a esas maniobras dignas del más rancio PRI.
Todos conocieron, en otro tema, el video donde el jefe delegacional de Coyoacán, Miguel Bortolini, y Marcelo Ebrard ofrecieron pruebas de usar los programas sociales del DF para promover la candidatura del delfín de AMLO a jefe de Gobierno. Lo grave no son los videos y lo que en ellos aparece, sino que López Obrador fue quien llevó a Ebrard como secretario de Desarrollo Social para eso, para que usara los programas sociales a favor de su promoción electoral. En el PRD hubo gritos y sombrerazos, porque Ebrard hizo lo mismo que su jefe, se cuestionó el cinismo y la desvergüenza de Bortolini, quien es el escudero de René Bejarano, pero nadie cuestionó a AMLO, el candidato de la izquierda partidista que durante casi cinco años hizo lo mismo. Esa es la "congruencia" de la izquierda que quiere llegar al poder presidencial.
Y a propósito del imperio del cinismo, desde que llegó al cargo de jefe de Gobierno, López Obrador siempre cuestionó a los gobernantes que eran escoltados por "guaruras". Dijo que nunca usaría "guaruras", pero muy pronto se le olvidó ese discurso demagógico y ordenó que un grupo especial de mujeres "guaruras" lo cuidaran a él y a su familia. Las gacelas , como se les identificó por los periodistas a las policías, fueron negadas en un inicio; luego su trabajo fue reconocido, pero hace seis meses esas mismas gacelas fueron enviadas a Israel para ser capacitadas con cargo a los dineros públicos. Se les pagó el curso, nada barato por cierto, y cuando regresaron dejaron su chamba y se contrataron con el equipo de campaña de López Obrador. Qué tal, el dinero público al servicio de un candidato presidencial. ¿Qué no eran esos abusos los que criticaba la izquierda de antaño y que hogaño son una práctica que sólo causa risa a esa izquierda en el poder? La "incongruencia", que como pus en un cuerpo enfermo, aparece por todas partes en el PRD y en torno a AMLO.
Pero la más ilustrativa de esas perlas apareció apenas hace unos días, cuando una investigación periodística (La Crónica , 1 de agosto) reveló lo que todos sabían pero también todos en el PRD y en el GDF se negaban a reconocer. Resulta que durante toda su gestión, AMLO ordenó realizar 260 encuestas, de las cuales 241 fueron para conocer los niveles de su popularidad y la aceptación ciudadana de su persona; sólo 13 de esos sondeos fueron para conocer la opinión ciudadana sobre problemas como la inseguridad y salud. El costo de esas encuestas fue de 12 millones de pesos, dinero público que se escatimó a los programas de la ciudad para fines estrictamente electorales del señor López Obrador. Y decía que a él no le importaban las encuestas, y criticaba a los gobernantes del PRI por hacerlas.
Podría resultar interminable la lista de las "incongruencias" de los izquierdistas del PRD, de su presidenciable López Obrador y de su ex candidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas, y los izquierdistas que han llegado al poder, sea municipal, estatal o en el Congreso. Y esos son los que quieren llegar al poder presidencial con el discurso de que son de izquierda, cuando en realidad son más de lo que vivimos los mexicanos con el PRI durante siete décadas. Y esa "incongruencia" es la que critica el subcomandante Marcos , quien advirtió que de llegar al poder presidencial, AMLO "nos va a partir la madre a todos". Al tiempo.
Y tampoco hace falta revisar toda una década de esa rasposa relación entre el EZLN y el PRD para darse cuenta que la "incongruencia" es la más grave enfermedad de los políticos, líderes y gobernantes del PRD, y que ese maloliente mal es el motivo del rompimiento del EZLN. No, basta con revisar los diarios de las recientes tres semanas para encontrar perlas que acreditan que si bien el PRD ha ganado una importante porción del poder y aspira a todo el poder, también es cierto que ha perdido ideología, principios y hasta la vergüenza.
Y como todo escándalo que se precie de serlo, debemos empezar por lo más alto. Resulta que apenas el sábado 23 de julio, en las fiestas patronales de Santiago, el pueblo de donde es nativo el líder nacional del PRD, el señor Leonel Cota Montaño, festejaba alegremente con sus sobrinos Rommel (El Gordo ) y Joel Cota Ruiz este último director de Seguridad y Tránsito de Los Cabos, cuando escenificaron una pelea que terminó cuando intervino la policía y fueron atendidos de los golpes recibidos el ex gobernador de Baja California Sur y su sobrino Rommel.
El pleito no se produjo por razones políticas, ideológicas o electorales. No, el presidente nacional del PRD y sus parientes fueron golpeados por un grupo de apostadores profesionales que reclamaban el pago de una apuesta. Y es que Leonel Cota, un jugador empedernido y apostador en los caballos remember Gustavo Ponce, se negó a pagar cuando perdió una "parejera". Los bajacalifornianos dicen que cuando Cota Montaño era gobernador de "Baja Sur", eran frecuentes sus millonarias apuestas; luego se negaba a pagar amparado en su fuero como gobernador. En esta ocasión quiso hacer lo mismo, se ufanó de ser amigo de AMLO y presidente del PRD, pero eso no le importó a quienes ganaron la apuesta y por ello le recetaron sus cates. Ese es el dirigente que impuso López Obrador. Ejemplo de la izquierda partidista. Por cierto, de dónde sacará dinero para apostar, si el PRD está en quiebra.
Por otro lado, el pasado 13 de julio el diario La Crónica publicó una entrevista con Sergio Alcocer Martínez de Castro, director del Instituto de Ingeniería de la UNAM, en la que el académico dijo que la institución que preside no avala la calidad de la obra de los segundos pisos. A pesar de que existía una grabación de su dicho, al día siguiente Sergio Alcocer Martínez de Castro lo negó y culpó al diario de manipular sus declaraciones. Luego se supo que en una actitud vergonzosa, el rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, obligó al catedrático a retractarse. ¿Por qué? Pues sí, porque De la Fuente es aliado de López Obrador. Y la prueba de esa alianza se dio días después, cuando horas antes de dejar su cargo como jefe de Gobierno, AMLO donó a la UNAM la Torre de Tlatelolco para construir un "Memorial del 68". Y adivinen quién firmó como responsable del proyecto. Pues sí, Sergio Alcocer Martínez. Es decir, AMLO regala el patrimonio de todos a cambio de alianzas políticas. Y la UNAM se presta a esas maniobras dignas del más rancio PRI.
Todos conocieron, en otro tema, el video donde el jefe delegacional de Coyoacán, Miguel Bortolini, y Marcelo Ebrard ofrecieron pruebas de usar los programas sociales del DF para promover la candidatura del delfín de AMLO a jefe de Gobierno. Lo grave no son los videos y lo que en ellos aparece, sino que López Obrador fue quien llevó a Ebrard como secretario de Desarrollo Social para eso, para que usara los programas sociales a favor de su promoción electoral. En el PRD hubo gritos y sombrerazos, porque Ebrard hizo lo mismo que su jefe, se cuestionó el cinismo y la desvergüenza de Bortolini, quien es el escudero de René Bejarano, pero nadie cuestionó a AMLO, el candidato de la izquierda partidista que durante casi cinco años hizo lo mismo. Esa es la "congruencia" de la izquierda que quiere llegar al poder presidencial.
Y a propósito del imperio del cinismo, desde que llegó al cargo de jefe de Gobierno, López Obrador siempre cuestionó a los gobernantes que eran escoltados por "guaruras". Dijo que nunca usaría "guaruras", pero muy pronto se le olvidó ese discurso demagógico y ordenó que un grupo especial de mujeres "guaruras" lo cuidaran a él y a su familia. Las gacelas , como se les identificó por los periodistas a las policías, fueron negadas en un inicio; luego su trabajo fue reconocido, pero hace seis meses esas mismas gacelas fueron enviadas a Israel para ser capacitadas con cargo a los dineros públicos. Se les pagó el curso, nada barato por cierto, y cuando regresaron dejaron su chamba y se contrataron con el equipo de campaña de López Obrador. Qué tal, el dinero público al servicio de un candidato presidencial. ¿Qué no eran esos abusos los que criticaba la izquierda de antaño y que hogaño son una práctica que sólo causa risa a esa izquierda en el poder? La "incongruencia", que como pus en un cuerpo enfermo, aparece por todas partes en el PRD y en torno a AMLO.
Pero la más ilustrativa de esas perlas apareció apenas hace unos días, cuando una investigación periodística (La Crónica , 1 de agosto) reveló lo que todos sabían pero también todos en el PRD y en el GDF se negaban a reconocer. Resulta que durante toda su gestión, AMLO ordenó realizar 260 encuestas, de las cuales 241 fueron para conocer los niveles de su popularidad y la aceptación ciudadana de su persona; sólo 13 de esos sondeos fueron para conocer la opinión ciudadana sobre problemas como la inseguridad y salud. El costo de esas encuestas fue de 12 millones de pesos, dinero público que se escatimó a los programas de la ciudad para fines estrictamente electorales del señor López Obrador. Y decía que a él no le importaban las encuestas, y criticaba a los gobernantes del PRI por hacerlas.
Podría resultar interminable la lista de las "incongruencias" de los izquierdistas del PRD, de su presidenciable López Obrador y de su ex candidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas, y los izquierdistas que han llegado al poder, sea municipal, estatal o en el Congreso. Y esos son los que quieren llegar al poder presidencial con el discurso de que son de izquierda, cuando en realidad son más de lo que vivimos los mexicanos con el PRI durante siete décadas. Y esa "incongruencia" es la que critica el subcomandante Marcos , quien advirtió que de llegar al poder presidencial, AMLO "nos va a partir la madre a todos". Al tiempo.
Tuesday, August 02, 2005
Nos Quedamos Solos - Francisco Rojas
Francisco Rojas
02 de agosto de 2005
NOS QUEDAMOS SOLOS
YA se fue el jefe de Gobierno del Distrito Federal. Los capitalinos nos quedamos en la orfandad, sin entrevista mañanera, sin declaraciones que animen el chismorreo cotidiano, desde la posible boda hasta el lugar en que debe dormir el próximo Presidente de la República. Los adultos mayores lloran compungidos la partida de quien los salvó de la miseria, aun cuando siguen recibiendo el valioso estipendio con el que resolvió sus problemas y los incorporó a una vida digna y decorosa; qué importa que para ello, a su edad, tuvieran que pasar lista en mítines y marchas de apoyo a su protector.
Se nos fue quien resolvió el problema de la inseguridad, coordinó con efectividad los cuerpos policiacos, nos sacó del temor con el que transitábamos por las calles de la ciudad; disminuyó las cifras de asaltos armados, robos, violencia y puso ejemplo de eficacia al reorganizar la procuración de justicia y con visión de estadista impulsó su impartición y administración. Nos devolvió la tranquilidad perdida y acabó con la impunidad en que se refugiaba 99% de los delincuentes.
Se nos fue a recorrer los polvosos caminos del país, seguramente acompañado por Nico, quien bajó considerablemente la tasa de desempleo en la ciudad de México y elevó la aportación de ésta al PIB. La claridad de su pensamiento económico y lo acertado de su acción en el rubro disminuyó casi al mínimo el número de ambulantes que invadían las principales calles de la ciudad, aunque haya algunos complotistas que afirmen que en las banquetas y quicios de viviendas se haya triplicado su presencia.
Salvador epónimo de la moderna Tenochtitlán, libró a la ciudad de inundaciones y desastres al continuar con decisión las obras del drenaje profundo y el mantenimiento de lo construido anteriormente, por más que algunos vecinos desconsiderados protesten porque sus casas y calles se inundan con cualquier llovizna. Resolvió el problema de abasto de agua al oriente de la ciudad al continuar las obras del acuaférico, sin hacer caso de voces destempladas que dicen que paró totalmente esa obra para desviar los recursos a frivolidades y caprichos.
Ya tenemos segundos pisos y distribuidores viales, bien proyectados, perfectamente planeados, que a la par que resuelven el problema vial embellecen el entorno de una ciudad que estaba en franco deterioro; realizó la obra del siglo, con mayor calidad de la esperada, en menor tiempo del previsto y con menores costos de los presupuestados. Sin duda los segundos pisos serán parteaguas en la historia de esta ciudad que desde 1325 no contemplaba obra de tal envergadura. No importa, valga la redundancia, no haberle agregado un metro al Metro.
Ya no está para nuestra desgracia, al frente del gobierno capitalino, quien acabó con la deuda pública de éste, por más que algunos que no cursaron aritmética aseveren que deja a la ciudad con un adeudo de 44 mil millones de pesos; se fue a caminar el país quien hizo de la transparencia en el gasto, la rendición de cuentas y las licitaciones públicas y abiertas credo escrupulosamente observado en el desempeño de la función que los capitalinos le encomendaron.
Se nos fue quien combatió con denuedo la piratería y las mafias que se habían apoderado del DF. Hoy la ciudad está todavía de luto por la partida de su gobernante veraz, incapaz de mentir, negado para la demagogia, que no pudo resistir el llamado de las multitudes que lo aclaman para asumir mayores retos en los que repita el éxito, la seriedad y la responsabilidad que demostró al frente del gobierno citadino.
Se fue, pero nos dejó 50 compromisos destinados a salvar la República. El legado, que nos atempera el desamparo en que nos dejó, tiene la importancia de las tablas de la ley mosaica y estimula la inteligencia de los mexicanos para imaginar cómo convertir en realidad los compromisos que serían sostén y pilar de su gobierno. Tenemos que reflexionar cómo y con qué recursos vamos a responder a la confianza del nuevo Mesías; seguramente habrá que sumar los dineros de Bejarano, Ímaz, Ponce, y los ex delegados de Gustavo A. Madero, Tláhuac y Álvaro Obregón. Persiguió a los corruptos, aun cuando no faltan envidiosos que juran que todo huele mal en el gobierno central y en las delegaciones.
Se nos fue nuestro rayito de la esperanza y dejó la capital con sus problemas resueltos o a punto de resolverse, con ciudadanos satisfechos de su actuación, con escuelas de alta calidad en su trabajo, con Metrobús que ya quisieran en ciudad Neza, abierto a la crítica y tolerante con sus detractores. Nos acongoja su ausencia y se nos debilita el ánimo, pero viviremos reconociendo la profundidad de los cambios que impulsó en la vida capitalina, la indeclinable orientación de izquierda con la que gobernó y el permanente insomnio al que su trabajo lo condujo. Qué coraje, en esas iba cuando me sonó el despertador.
Diputado federal (PRI)
02 de agosto de 2005
NOS QUEDAMOS SOLOS
YA se fue el jefe de Gobierno del Distrito Federal. Los capitalinos nos quedamos en la orfandad, sin entrevista mañanera, sin declaraciones que animen el chismorreo cotidiano, desde la posible boda hasta el lugar en que debe dormir el próximo Presidente de la República. Los adultos mayores lloran compungidos la partida de quien los salvó de la miseria, aun cuando siguen recibiendo el valioso estipendio con el que resolvió sus problemas y los incorporó a una vida digna y decorosa; qué importa que para ello, a su edad, tuvieran que pasar lista en mítines y marchas de apoyo a su protector.
Se nos fue quien resolvió el problema de la inseguridad, coordinó con efectividad los cuerpos policiacos, nos sacó del temor con el que transitábamos por las calles de la ciudad; disminuyó las cifras de asaltos armados, robos, violencia y puso ejemplo de eficacia al reorganizar la procuración de justicia y con visión de estadista impulsó su impartición y administración. Nos devolvió la tranquilidad perdida y acabó con la impunidad en que se refugiaba 99% de los delincuentes.
Se nos fue a recorrer los polvosos caminos del país, seguramente acompañado por Nico, quien bajó considerablemente la tasa de desempleo en la ciudad de México y elevó la aportación de ésta al PIB. La claridad de su pensamiento económico y lo acertado de su acción en el rubro disminuyó casi al mínimo el número de ambulantes que invadían las principales calles de la ciudad, aunque haya algunos complotistas que afirmen que en las banquetas y quicios de viviendas se haya triplicado su presencia.
Salvador epónimo de la moderna Tenochtitlán, libró a la ciudad de inundaciones y desastres al continuar con decisión las obras del drenaje profundo y el mantenimiento de lo construido anteriormente, por más que algunos vecinos desconsiderados protesten porque sus casas y calles se inundan con cualquier llovizna. Resolvió el problema de abasto de agua al oriente de la ciudad al continuar las obras del acuaférico, sin hacer caso de voces destempladas que dicen que paró totalmente esa obra para desviar los recursos a frivolidades y caprichos.
Ya tenemos segundos pisos y distribuidores viales, bien proyectados, perfectamente planeados, que a la par que resuelven el problema vial embellecen el entorno de una ciudad que estaba en franco deterioro; realizó la obra del siglo, con mayor calidad de la esperada, en menor tiempo del previsto y con menores costos de los presupuestados. Sin duda los segundos pisos serán parteaguas en la historia de esta ciudad que desde 1325 no contemplaba obra de tal envergadura. No importa, valga la redundancia, no haberle agregado un metro al Metro.
Ya no está para nuestra desgracia, al frente del gobierno capitalino, quien acabó con la deuda pública de éste, por más que algunos que no cursaron aritmética aseveren que deja a la ciudad con un adeudo de 44 mil millones de pesos; se fue a caminar el país quien hizo de la transparencia en el gasto, la rendición de cuentas y las licitaciones públicas y abiertas credo escrupulosamente observado en el desempeño de la función que los capitalinos le encomendaron.
Se nos fue quien combatió con denuedo la piratería y las mafias que se habían apoderado del DF. Hoy la ciudad está todavía de luto por la partida de su gobernante veraz, incapaz de mentir, negado para la demagogia, que no pudo resistir el llamado de las multitudes que lo aclaman para asumir mayores retos en los que repita el éxito, la seriedad y la responsabilidad que demostró al frente del gobierno citadino.
Se fue, pero nos dejó 50 compromisos destinados a salvar la República. El legado, que nos atempera el desamparo en que nos dejó, tiene la importancia de las tablas de la ley mosaica y estimula la inteligencia de los mexicanos para imaginar cómo convertir en realidad los compromisos que serían sostén y pilar de su gobierno. Tenemos que reflexionar cómo y con qué recursos vamos a responder a la confianza del nuevo Mesías; seguramente habrá que sumar los dineros de Bejarano, Ímaz, Ponce, y los ex delegados de Gustavo A. Madero, Tláhuac y Álvaro Obregón. Persiguió a los corruptos, aun cuando no faltan envidiosos que juran que todo huele mal en el gobierno central y en las delegaciones.
Se nos fue nuestro rayito de la esperanza y dejó la capital con sus problemas resueltos o a punto de resolverse, con ciudadanos satisfechos de su actuación, con escuelas de alta calidad en su trabajo, con Metrobús que ya quisieran en ciudad Neza, abierto a la crítica y tolerante con sus detractores. Nos acongoja su ausencia y se nos debilita el ánimo, pero viviremos reconociendo la profundidad de los cambios que impulsó en la vida capitalina, la indeclinable orientación de izquierda con la que gobernó y el permanente insomnio al que su trabajo lo condujo. Qué coraje, en esas iba cuando me sonó el despertador.
Diputado federal (PRI)
Thursday, July 28, 2005
Itinerario Politico, 28 de julio - Ricardo Aleman
Pero como todos saben, el tema de la transparencia no es ni preocupación ni interés y menos voluntad de AMLO, quien al más depurado estilo del viejo PRI ordenó a los asambleístas del PRD que votaran por esconder a los ojos ciudadanos la información de los segundos pisos. Sí, la mayoría del PRD en la Comisión de Vigilancia de la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa votó en favor de que las auditorías sobre la más importante obra de la administración de AMLO se realice hasta después del 2006.
Y los legisladores del PRD no sólo actuaron como el viejo PRI mafioso que ocultaba las irregularidades de sus gobiernos, sino que llegaron al extremo de reconocer que se difirieron las auditorías "para impedir que AMLO sea golpeado en tiempos electorales". ¿Qué tal?
¿Qué es lo que están escondiendo? La pregunta resulta importante porque todos saben que casi toda la obra que realizó López Obrador en su gestión al frente de la Jefatura de Gobierno no cumplió con las licitaciones legales, sino que las obras fueron entregadas por asignación. ¿Y eso qué?, se podría preguntar. Pues casi nada, que hay fundadas sospechas de que las obras fueron entregadas a cambio de apoyo económico en tiempos políticoelectorales.
Sí, el dinero que requiere la estructura alterna al PRD que intenta crear López Obrador para alcanzar la Presidencia de la República podrá salir de esas empresas a las que se les regaló el negocio redondo de construir los segundos pisos. Y si no es así, ¿entonces qué esconden?
Y los legisladores del PRD no sólo actuaron como el viejo PRI mafioso que ocultaba las irregularidades de sus gobiernos, sino que llegaron al extremo de reconocer que se difirieron las auditorías "para impedir que AMLO sea golpeado en tiempos electorales". ¿Qué tal?
¿Qué es lo que están escondiendo? La pregunta resulta importante porque todos saben que casi toda la obra que realizó López Obrador en su gestión al frente de la Jefatura de Gobierno no cumplió con las licitaciones legales, sino que las obras fueron entregadas por asignación. ¿Y eso qué?, se podría preguntar. Pues casi nada, que hay fundadas sospechas de que las obras fueron entregadas a cambio de apoyo económico en tiempos políticoelectorales.
Sí, el dinero que requiere la estructura alterna al PRD que intenta crear López Obrador para alcanzar la Presidencia de la República podrá salir de esas empresas a las que se les regaló el negocio redondo de construir los segundos pisos. Y si no es así, ¿entonces qué esconden?
Friday, July 22, 2005
Balance de un Gobierno - Demetrio Sodio
Demetrio Sodi de la Tijera
22 de julio de 2005
Balance de un gobierno
A unos días de que López Obrador deje el cargo de jefe de Gobierno del DF, es un buen momento para hacer un balance de sus cuatro años y medio de gestión. Su gobierno ha sido uno de los más polémicos de la historia de la ciudad, sobre todo por su enfrentamiento permanente con el Presidente de la República pero es, sin lugar a dudas, uno de los jefes de Gobierno que más respaldo ha tenido de la ciudadanía.
LO BUENO. La política social, y más concretamente los programas de apoyo a adultos mayores, mujeres solteras y discapacitados, son ciertamente el mayor logro del gobierno de López Obrador. Es una ayuda muy sentida por toda la población, y según una encuesta, 36% de la gente agradece haber recibido algo directamente del jefe de Gobierno. La apertura de 16 preparatorias y la universidad de la ciudad son también acciones valoradas positivamente por la población. Desgraciadamente, la indefinición sobre la educación pública ha hecho que tanto el gobierno federal como el del DF se olviden de ella.
La remodelación de una parte del centro histórico, avenida Juárez y Reforma, es una obra importante que necesitaba la ciudad, y va a ser necesario continuarla en los próximos años si queremos recuperar el orgullo y la fuerza del corazón de la capital de la República. Desde hace más de 20 años, después del sismo de 85, se había prácticamente olvidado el desarrollo del centro de la ciudad y se había dado preferencia a Santa Fe como espacio económico y financiero. Es sólo un primer paso lo que se ha logrado hasta ahora, pero es un paso importante para recuperar el centro de la ciudad.
Otra obra importante es el segundo piso del Periférico, que yo no pondría como algo bueno del gobierno de López Obrador, puesto que se ha dado preferencia al transporte privado sobre el público. El segundo piso beneficia sólo a 3% de los capitalinos, afea una parte de la ciudad, y su construcción ha sido caótica y sin transparencia, sin embargo, es una obra bien valorada por la gente, dado que hace mucho no se veía una inversión de esa magnitud en la ciudad. Otra obra positiva, a pesar de su mal inicio, es el Metrobús, sin embargo, es una buena idea para la que no se escogió el mejor lugar. En la construcción del Metrobús debería haberse dado preferencia al oriente de la ciudad.
LO MALO. Desgraciadamente, cuando se hace un análisis serio de las respuestas que se dieron en estos últimos cuatro años a los problemas de fondo de la ciudad, el balance es muy negativo.
Los altísimos índices de inseguridad, principal problema que enfrenta la ciudad y la población, no se han reducido en estos cuatro años, y somos la ciudad en el mundo en donde los delincuentes gozan de mayor impunidad (99%). Sólo un delincuente de cada 100 acaba en la cárcel, y sólo cinco de cada 100 delitos se investigan. El combate a la inseguridad no ha sido la prioridad del gobierno de López Obrador, y no se han tomado las decisiones y canalizado los recursos necesarios para crear una policía de élite como la que se requiere para reducir la impunidad y, como consecuencia, la delincuencia. La falta de resultados en contra de la delincuencia y la inseguridad es sin duda el principal fracaso de López Obrador.
Para la gente, el segundo problema es la falta de empleos, sin embargo, la economía de la ciudad no crece, o crece a un ritmo menor que el resto del país. La economía del DF decreció en los primeros tres años de este gobierno 1.8%, mientras que el país creció 2.2% en el mismo lapso. Como consecuencia, el desempleo se duplicó, al pasar de 2.8% a 5.8%, y somos la entidad federativa con uno de los mayores índices de desempleo del país. La economía de la ciudad fue, durante muchos años, el principal motor de la economía nacional, y se ha convertido en los últimos años en un obstáculo para que México crezca a un ritmo mayor.
Desde hace muchos años la ciudad enfrenta un severo problema en el abasto de agua y el riesgo de inundaciones por falta de mantenimiento al drenaje profundo, no obstante, durante el gobierno de López Obrador el presupuesto para estos programas se redujo. El problema de abasto de agua al oriente de la ciudad (Iztapalapa, Iztacalco, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero) puede resolverse construyendo el acuaférico, y dando mantenimiento para reducir la pérdida de 40% de agua, pero se dio preferencia a la construcción del segundo piso y a obras con mayor visibilidad. La falta de mantenimiento al drenaje profundo es una irresponsabilidad de los gobiernos desde hace muchos años que podemos lamentar con la pérdida de vidas humanas.
Otro problema que enfrenta la población es la ineficiencia, lentitud e inseguridad del transporte público, sin embargo, salvo el Metrobús, que beneficia a 1% de los viajes que se dan en la ciudad, el transporte público ha sido olvidado por el actual gobierno. Es cierto que se han renovado cerca de 4 mil microbuses y otro número similar de taxis, sin embargo, existen más de 30 mil microbuses y 140 mil taxis, por lo que a este ritmo tardaríamos más de 40 años en renovar la planta total. Por otro lado, se paró la construcción del Metro, que es la única solución de fondo y de largo plazo al problema de transporte. Es cierto que estos problemas vienen desde hace muchos años y no son culpa del actual gobierno, pero no es posible que un gobierno de izquierda haya dado prioridad al transporte privado sobre el público.
Otro hecho que ha impedido avanzar en la solución de los problemas es la falta total de diálogo y coordinación con el gobierno federal y el del estado de México. No es justo, para los habitantes de la metrópoli, que ambiciones y diferencias políticas impidan buscar soluciones a los problemas que enfrenta. Lo malo del gobierno de López Obrador es que no dio prioridad a resolver los problemas de fondo de la ciudad, inseguridad, creación de empleos, transporte público, agua y drenaje, y que dedicó más tiempo a la confrontación que a la coordinación.
LO FEO: El dar libertad total para que hagan lo que quieran organizaciones que promueven el desorden y la corrupción en la ciudad a través del ambulantaje, piratería, taxis pirata, microbuses, tráfico de vivienda e invasiones de zonas de protección ecológica es sin lugar a dudas la peor parte del gobierno de López Obrador. El ambulantaje pasó de 90 mil a más de 175 mil, existen más de 40 mil taxis pirata, la piratería y el narcomenudeo están fuera de control, el tráfico de vivienda popular está en manos de organizaciones del PRD, y las invasiones son ahora promovidas por delegados y diputados.
La corrupción y el desorden en el gobierno no tienen precedente aun en los peores tiempos priístas. A la corrupción y desorden priístas que existían se sumaron, en estos cuatro años, las mafias del PRD. La protección a diversas organizaciones y políticos para consolidar una fuerza política para 2006 es lo peor del gobierno de López Obrador, y está provocando un caos en la ciudad que va a ser difícil revertir.
22 de julio de 2005
Balance de un gobierno
A unos días de que López Obrador deje el cargo de jefe de Gobierno del DF, es un buen momento para hacer un balance de sus cuatro años y medio de gestión. Su gobierno ha sido uno de los más polémicos de la historia de la ciudad, sobre todo por su enfrentamiento permanente con el Presidente de la República pero es, sin lugar a dudas, uno de los jefes de Gobierno que más respaldo ha tenido de la ciudadanía.
LO BUENO. La política social, y más concretamente los programas de apoyo a adultos mayores, mujeres solteras y discapacitados, son ciertamente el mayor logro del gobierno de López Obrador. Es una ayuda muy sentida por toda la población, y según una encuesta, 36% de la gente agradece haber recibido algo directamente del jefe de Gobierno. La apertura de 16 preparatorias y la universidad de la ciudad son también acciones valoradas positivamente por la población. Desgraciadamente, la indefinición sobre la educación pública ha hecho que tanto el gobierno federal como el del DF se olviden de ella.
La remodelación de una parte del centro histórico, avenida Juárez y Reforma, es una obra importante que necesitaba la ciudad, y va a ser necesario continuarla en los próximos años si queremos recuperar el orgullo y la fuerza del corazón de la capital de la República. Desde hace más de 20 años, después del sismo de 85, se había prácticamente olvidado el desarrollo del centro de la ciudad y se había dado preferencia a Santa Fe como espacio económico y financiero. Es sólo un primer paso lo que se ha logrado hasta ahora, pero es un paso importante para recuperar el centro de la ciudad.
Otra obra importante es el segundo piso del Periférico, que yo no pondría como algo bueno del gobierno de López Obrador, puesto que se ha dado preferencia al transporte privado sobre el público. El segundo piso beneficia sólo a 3% de los capitalinos, afea una parte de la ciudad, y su construcción ha sido caótica y sin transparencia, sin embargo, es una obra bien valorada por la gente, dado que hace mucho no se veía una inversión de esa magnitud en la ciudad. Otra obra positiva, a pesar de su mal inicio, es el Metrobús, sin embargo, es una buena idea para la que no se escogió el mejor lugar. En la construcción del Metrobús debería haberse dado preferencia al oriente de la ciudad.
LO MALO. Desgraciadamente, cuando se hace un análisis serio de las respuestas que se dieron en estos últimos cuatro años a los problemas de fondo de la ciudad, el balance es muy negativo.
Los altísimos índices de inseguridad, principal problema que enfrenta la ciudad y la población, no se han reducido en estos cuatro años, y somos la ciudad en el mundo en donde los delincuentes gozan de mayor impunidad (99%). Sólo un delincuente de cada 100 acaba en la cárcel, y sólo cinco de cada 100 delitos se investigan. El combate a la inseguridad no ha sido la prioridad del gobierno de López Obrador, y no se han tomado las decisiones y canalizado los recursos necesarios para crear una policía de élite como la que se requiere para reducir la impunidad y, como consecuencia, la delincuencia. La falta de resultados en contra de la delincuencia y la inseguridad es sin duda el principal fracaso de López Obrador.
Para la gente, el segundo problema es la falta de empleos, sin embargo, la economía de la ciudad no crece, o crece a un ritmo menor que el resto del país. La economía del DF decreció en los primeros tres años de este gobierno 1.8%, mientras que el país creció 2.2% en el mismo lapso. Como consecuencia, el desempleo se duplicó, al pasar de 2.8% a 5.8%, y somos la entidad federativa con uno de los mayores índices de desempleo del país. La economía de la ciudad fue, durante muchos años, el principal motor de la economía nacional, y se ha convertido en los últimos años en un obstáculo para que México crezca a un ritmo mayor.
Desde hace muchos años la ciudad enfrenta un severo problema en el abasto de agua y el riesgo de inundaciones por falta de mantenimiento al drenaje profundo, no obstante, durante el gobierno de López Obrador el presupuesto para estos programas se redujo. El problema de abasto de agua al oriente de la ciudad (Iztapalapa, Iztacalco, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero) puede resolverse construyendo el acuaférico, y dando mantenimiento para reducir la pérdida de 40% de agua, pero se dio preferencia a la construcción del segundo piso y a obras con mayor visibilidad. La falta de mantenimiento al drenaje profundo es una irresponsabilidad de los gobiernos desde hace muchos años que podemos lamentar con la pérdida de vidas humanas.
Otro problema que enfrenta la población es la ineficiencia, lentitud e inseguridad del transporte público, sin embargo, salvo el Metrobús, que beneficia a 1% de los viajes que se dan en la ciudad, el transporte público ha sido olvidado por el actual gobierno. Es cierto que se han renovado cerca de 4 mil microbuses y otro número similar de taxis, sin embargo, existen más de 30 mil microbuses y 140 mil taxis, por lo que a este ritmo tardaríamos más de 40 años en renovar la planta total. Por otro lado, se paró la construcción del Metro, que es la única solución de fondo y de largo plazo al problema de transporte. Es cierto que estos problemas vienen desde hace muchos años y no son culpa del actual gobierno, pero no es posible que un gobierno de izquierda haya dado prioridad al transporte privado sobre el público.
Otro hecho que ha impedido avanzar en la solución de los problemas es la falta total de diálogo y coordinación con el gobierno federal y el del estado de México. No es justo, para los habitantes de la metrópoli, que ambiciones y diferencias políticas impidan buscar soluciones a los problemas que enfrenta. Lo malo del gobierno de López Obrador es que no dio prioridad a resolver los problemas de fondo de la ciudad, inseguridad, creación de empleos, transporte público, agua y drenaje, y que dedicó más tiempo a la confrontación que a la coordinación.
LO FEO: El dar libertad total para que hagan lo que quieran organizaciones que promueven el desorden y la corrupción en la ciudad a través del ambulantaje, piratería, taxis pirata, microbuses, tráfico de vivienda e invasiones de zonas de protección ecológica es sin lugar a dudas la peor parte del gobierno de López Obrador. El ambulantaje pasó de 90 mil a más de 175 mil, existen más de 40 mil taxis pirata, la piratería y el narcomenudeo están fuera de control, el tráfico de vivienda popular está en manos de organizaciones del PRD, y las invasiones son ahora promovidas por delegados y diputados.
La corrupción y el desorden en el gobierno no tienen precedente aun en los peores tiempos priístas. A la corrupción y desorden priístas que existían se sumaron, en estos cuatro años, las mafias del PRD. La protección a diversas organizaciones y políticos para consolidar una fuerza política para 2006 es lo peor del gobierno de López Obrador, y está provocando un caos en la ciudad que va a ser difícil revertir.
Wednesday, July 20, 2005
Promesas - Sergio Sarmiento
"Las promesas magníficas deben ser siempre objeto de sospecha".
Theodore Parker
Debe uno reconocerle a Andrés Manuel López Obrador el impulsar la prematura campaña presidencial al campo de las ideas y las propuestas. En un momento en que la preocupación fundamental del resto de los candidatos parece ser la de dar a conocer su rostro, López Obrador ha buscado centrar la discusión en propuestas concretas de gobierno tanto en su libro Un proyecto alternativo de nación como en los 50 compromisos que ofreció en su presentación de campaña del fin de semana en el teatro Metropólitan de la Ciudad de México.
Pero una vez reconocido este hecho, es inevitable volverse crítico. Hasta donde se puede conocer el detalle de estas propuestas -ya que no pude encontrar una versión en internet y ningún diario publicó el documento completo- hay mucho de buenos deseos en los 50 compromisos. López Obrador parece haber compilado una biblia de lo políticamente correcto, pero sin ofrecer propuestas concretas de cómo resolver los problemas que él mismo señala.
López Obrador afirma, por ejemplo, que cumplirá los Acuerdos de San Andrés Larráinzar. A pesar de que señala en otro punto que respetará al Poder Legislativo, no se da cuenta de que para cumplir cabalmente esos acuerdos necesita modificar la Constitución, lo cual no le toca al Presidente sino al Congreso de la Unión y a las legislaturas estatales. No parece preocuparse Andrés Manuel, además, por los numerosos problemas que tienen los documentos de San Andrés, los cuales limitan antes que ampliar los derechos de los pueblos indígenas y establecen un trato discriminatorio para ellos frente al resto de los mexicanos.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de México afirma que abatirá la pobreza. Pero muchas de las medidas incluidas en sus compromisos parecen destinadas a detener el desarrollo antes que a promoverlo. Su rechazo a la "privatización" del sector energético debe interpretarse como una decisión de impedir la inversión privada en energía, y quizá de suspender los contratos con los que hoy se extrae gas de la cuenca de Burgos o con los que empresas privadas han construido plantas de generación eléctrica en los últimos años. Mas esto sería un golpe mortal para la industria de los energéticos en México y traería como consecuencia una desaceleración en el crecimiento económico y una menor creación de empleos.
A la vieja usanza populista, López Obrador hace promesas sin decir cómo las pagará. Afirma, por ejemplo, que establecerá una pensión alimentaria para todos los mayores de 70 años en el país. La propuesta está diseñada para generar un máximo de apoyo, ya que las pensiones a los ancianos han sido el programa más rentable para su gobierno de la Ciudad de México. Pero no hay en los compromisos ni una indicación de cuánto costará la pensión universal ahora y dentro de 20 ó 30 años. Y eliminar la pensión de tres ex presidentes en nada ayudaría a generar los recursos necesarios para eso.
Andrés Manuel ha incluido entre sus compromisos una promesa de acatar las decisiones del Poder Judicial. Pero esto es una obligación de cualquier gobernante. Más bien nos debe inquietar que López Obrador sienta necesario decir que se compromete a hacer aquello a lo que lo obligan las leyes.
Otras promesas son igualmente inquietantes. López Obrador dice que negociará con Estados Unidos y Canadá a fin de impedir el acceso a nuestro país del maíz y el frijol de esos países en el marco del Tratado de Libre Comercio. Ya Washington y Ottawa han señalado que no están dispuestos a reabrir el TLC, por lo que México tendría que abandonar unilateralmente un tratado que sólo el año pasado nos dejó un superávit comercial de 45 mil millones de dólares. El desplome de la economía mexicana en tal caso sería inevitable.
Aun suponiendo que Estados Unidos y Canadá accedieran a la posición de López Obrador, lo más seguro es que exigieran otras medidas de ajuste en el TLC para reducir el enorme superávit comercial mexicano con sus socios norteamericanos. También en este caso el daño a la economía sería extraordinario. ¿Y a cambio de qué? Para proteger a dos sectores que por falta de competitividad sólo han generado pobreza.
Hay que estar agradecidos con López Obrador por abrir la discusión de la campaña electoral a los temas de fondo. Pero la impresión que me dejan los 50 compromisos es que este candidato no tiene mucha idea de cómo funciona la economía.
Nissan Invierte
Nissan está preparando una nueva inversión de 45 millones de dólares en México. Esta inversión permitiría ampliar la producción de vehículos compactos, los cuales se encauzarían en buena medida al mercado estadounidense. Si López Obrador saca a México del TLC, como lo sugieren sus compromisos, ésta y otras inversiones productivas se perderán irremediablemente.
Theodore Parker
Debe uno reconocerle a Andrés Manuel López Obrador el impulsar la prematura campaña presidencial al campo de las ideas y las propuestas. En un momento en que la preocupación fundamental del resto de los candidatos parece ser la de dar a conocer su rostro, López Obrador ha buscado centrar la discusión en propuestas concretas de gobierno tanto en su libro Un proyecto alternativo de nación como en los 50 compromisos que ofreció en su presentación de campaña del fin de semana en el teatro Metropólitan de la Ciudad de México.
Pero una vez reconocido este hecho, es inevitable volverse crítico. Hasta donde se puede conocer el detalle de estas propuestas -ya que no pude encontrar una versión en internet y ningún diario publicó el documento completo- hay mucho de buenos deseos en los 50 compromisos. López Obrador parece haber compilado una biblia de lo políticamente correcto, pero sin ofrecer propuestas concretas de cómo resolver los problemas que él mismo señala.
López Obrador afirma, por ejemplo, que cumplirá los Acuerdos de San Andrés Larráinzar. A pesar de que señala en otro punto que respetará al Poder Legislativo, no se da cuenta de que para cumplir cabalmente esos acuerdos necesita modificar la Constitución, lo cual no le toca al Presidente sino al Congreso de la Unión y a las legislaturas estatales. No parece preocuparse Andrés Manuel, además, por los numerosos problemas que tienen los documentos de San Andrés, los cuales limitan antes que ampliar los derechos de los pueblos indígenas y establecen un trato discriminatorio para ellos frente al resto de los mexicanos.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de México afirma que abatirá la pobreza. Pero muchas de las medidas incluidas en sus compromisos parecen destinadas a detener el desarrollo antes que a promoverlo. Su rechazo a la "privatización" del sector energético debe interpretarse como una decisión de impedir la inversión privada en energía, y quizá de suspender los contratos con los que hoy se extrae gas de la cuenca de Burgos o con los que empresas privadas han construido plantas de generación eléctrica en los últimos años. Mas esto sería un golpe mortal para la industria de los energéticos en México y traería como consecuencia una desaceleración en el crecimiento económico y una menor creación de empleos.
A la vieja usanza populista, López Obrador hace promesas sin decir cómo las pagará. Afirma, por ejemplo, que establecerá una pensión alimentaria para todos los mayores de 70 años en el país. La propuesta está diseñada para generar un máximo de apoyo, ya que las pensiones a los ancianos han sido el programa más rentable para su gobierno de la Ciudad de México. Pero no hay en los compromisos ni una indicación de cuánto costará la pensión universal ahora y dentro de 20 ó 30 años. Y eliminar la pensión de tres ex presidentes en nada ayudaría a generar los recursos necesarios para eso.
Andrés Manuel ha incluido entre sus compromisos una promesa de acatar las decisiones del Poder Judicial. Pero esto es una obligación de cualquier gobernante. Más bien nos debe inquietar que López Obrador sienta necesario decir que se compromete a hacer aquello a lo que lo obligan las leyes.
Otras promesas son igualmente inquietantes. López Obrador dice que negociará con Estados Unidos y Canadá a fin de impedir el acceso a nuestro país del maíz y el frijol de esos países en el marco del Tratado de Libre Comercio. Ya Washington y Ottawa han señalado que no están dispuestos a reabrir el TLC, por lo que México tendría que abandonar unilateralmente un tratado que sólo el año pasado nos dejó un superávit comercial de 45 mil millones de dólares. El desplome de la economía mexicana en tal caso sería inevitable.
Aun suponiendo que Estados Unidos y Canadá accedieran a la posición de López Obrador, lo más seguro es que exigieran otras medidas de ajuste en el TLC para reducir el enorme superávit comercial mexicano con sus socios norteamericanos. También en este caso el daño a la economía sería extraordinario. ¿Y a cambio de qué? Para proteger a dos sectores que por falta de competitividad sólo han generado pobreza.
Hay que estar agradecidos con López Obrador por abrir la discusión de la campaña electoral a los temas de fondo. Pero la impresión que me dejan los 50 compromisos es que este candidato no tiene mucha idea de cómo funciona la economía.
Nissan Invierte
Nissan está preparando una nueva inversión de 45 millones de dólares en México. Esta inversión permitiría ampliar la producción de vehículos compactos, los cuales se encauzarían en buena medida al mercado estadounidense. Si López Obrador saca a México del TLC, como lo sugieren sus compromisos, ésta y otras inversiones productivas se perderán irremediablemente.
Tuesday, July 19, 2005
Regreso al Pasado - Macario Schettino
Macario Schettino
19 de julio de 2005
REGRESO AL PASADO
ESTE domingo Andrés Manuel López Obrador inició su campaña de manera ya casi oficial. En realidad lleva buen rato en ello, y así seguirá todavía varios meses sin que haya ninguna medición de los recursos públicos que destina a su promoción personal con miras a la elección presidencial. Lo que es un delito, como sabemos, pero no será perseguido, como tampoco lo fue el desacato a una orden judicial, ni otros que ha cometido el jefe de Gobierno. Ya encontró el caminito, que no es muy distinto del que siguen otros precandidatos.
A pesar de lo que dicen las leyes, en México los funcionarios públicos utilizan su posición, y parte de los recursos que administran, para ubicarse en las preferencias electorales. Lo hacen en fines de semana (que dicen que no son laborables), usan recursos que se notan poco (como su guardia personal, el transporte, los servicios administrativos), o triangulan mediante organizaciones "civiles". Buena muestra de que las leyes no resuelven la falta de ética y que no importa cuánto las perfeccionemos, siempre tendrán huecos, que aprovecharán los políticos .
El plan de 50 puntos de López Obrador no tiene grandes diferencias con lo que había ya propuesto en su libro. Le va sumando ocurrencias, como el cambio de residencia oficial al Palacio, o el centro vacacional "Islas Marías", pero la esencia es la misma: todo tiempo pasado fue mejor.
Los compromisos confirman la oferta del candidato, más allá de lo que ha dicho en entrevistas con medios extranjeros, o lo que dirá en su próxima gira internacional. López Obrador insiste en creer que se puede regalar dinero impunemente, o cree que los electores son tontos. Ofrece la pensión a viejitos para todo el país, becas, atención médica gratuita, mejor servicio del IMSS e ISSSTE, salario mínimo por encima de la inflación, educación pública gratuita, es decir, lo mismo que ya existe hoy. Así que, o no piensa hacer nada, o piensa incrementar significativamente la presencia del Estado, lo que implica un gasto público mucho mayor al actual.
Pero ya sabemos que no hay manera de que el gobierno mexicano gaste más, porque no tiene recursos para hacerlo. Es precisamente por ello que se ha intentado hacer una reforma fiscal. Pero López Obrador se opone a esa reforma. En su opinión, no se debe aumentar los impuestos ni cobrar IVA en alimentos y medicinas. Basta con enfrentar la evasión fiscal y simplificar el pago de impuestos. Si no alcanza con eso, va a reordenar la deuda pública y a resolver en definitiva el Fobaproa. De nuevo, ofrece lo que ya existe, o bien ofrece lo que no se puede cumplir. ¿Qué querrá decir reordenar la deuda pública?
Ah, pero es que no es necesario cobrar más, basta con quitar las pensiones a los ex presidentes, y con hacer eficiente al gobierno federal, de donde piensa obtener 100 mil millones de pesos. ¿Quién le ayudará con sus cuentas? ¿Tiene idea López Obrador de cómo obtener eso? Si todos los altos funcionarios del gobierno federal dejasen de cobrar, no obtendría la décima parte de ese dinero. Es decir que piensa pagar menos a los funcionarios medios, o a los oficinistas, o a maestros y médicos. O simplemente está engañando a sus electores.
Pero si estas propuestas suenan absurdas, imagínese que piensa crear 200 preparatorias y 30 universidades públicas. ¿Y luego qué harán los egresados? ¿Y por qué no mejora las que ya hay? ¿Qué resultados tiene su Universidad de la Ciudad de México?
Para mejorar la posición de México en el mundo va a construir los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, el aeropuerto en Tizayuca y un tren bala a Estados Unidos. Vaya, tres proyectos que no tienen ninguna utilidad, pero se verán bonitos, como el segundo piso en el DF.
La propuesta de Andrés Manuel es en esencia un programa de gobierno del PRI en la década de los 60: sembrar árboles, política integral de agua, impulsar el deporte, fomentar la cultura, realizar 500 mil acciones de vivienda. Tan malo es su programa que no se ha dado cuenta que el gobierno de Fox, tan denostado por él, hace hoy más que lo que él ofrece.
Para que no tenga usted duda: López Obrador está ofreciendo excluir al maíz y frijol del TLC, de manera que usted pague más por ellos en el futuro. Y sostiene que va a modernizar la industria energética, sin privatizarla. O sea que usted también pagará más por electricidad y gas de lo que debería.
Pero lo mejor está en el cierre de sus 50 puntos. López Obrador ofrece "acatar las resoluciones del Poder Judicial". Pues que inicie de una vez. Y ofrece "no usar la Presidencia para ayudar amigos ni para destruir adversarios", pues que nos comenten Rosario Robles y Cuauhtémoc Cárdenas, o René Bejarano, entre los amigos.
A partir de estos 50 puntos, nadie puede llamarse a engaño. Si usted piensa votar por López Obrador es porque cree que regresando a los años 70 vivirá mejor. Si eso cree usted, merece tener a Andrés como presidente.
macario@macarios.com.mx
Director de Investigación ITESM-CCM
19 de julio de 2005
REGRESO AL PASADO
ESTE domingo Andrés Manuel López Obrador inició su campaña de manera ya casi oficial. En realidad lleva buen rato en ello, y así seguirá todavía varios meses sin que haya ninguna medición de los recursos públicos que destina a su promoción personal con miras a la elección presidencial. Lo que es un delito, como sabemos, pero no será perseguido, como tampoco lo fue el desacato a una orden judicial, ni otros que ha cometido el jefe de Gobierno. Ya encontró el caminito, que no es muy distinto del que siguen otros precandidatos.
A pesar de lo que dicen las leyes, en México los funcionarios públicos utilizan su posición, y parte de los recursos que administran, para ubicarse en las preferencias electorales. Lo hacen en fines de semana (que dicen que no son laborables), usan recursos que se notan poco (como su guardia personal, el transporte, los servicios administrativos), o triangulan mediante organizaciones "civiles". Buena muestra de que las leyes no resuelven la falta de ética y que no importa cuánto las perfeccionemos, siempre tendrán huecos, que aprovecharán los políticos .
El plan de 50 puntos de López Obrador no tiene grandes diferencias con lo que había ya propuesto en su libro. Le va sumando ocurrencias, como el cambio de residencia oficial al Palacio, o el centro vacacional "Islas Marías", pero la esencia es la misma: todo tiempo pasado fue mejor.
Los compromisos confirman la oferta del candidato, más allá de lo que ha dicho en entrevistas con medios extranjeros, o lo que dirá en su próxima gira internacional. López Obrador insiste en creer que se puede regalar dinero impunemente, o cree que los electores son tontos. Ofrece la pensión a viejitos para todo el país, becas, atención médica gratuita, mejor servicio del IMSS e ISSSTE, salario mínimo por encima de la inflación, educación pública gratuita, es decir, lo mismo que ya existe hoy. Así que, o no piensa hacer nada, o piensa incrementar significativamente la presencia del Estado, lo que implica un gasto público mucho mayor al actual.
Pero ya sabemos que no hay manera de que el gobierno mexicano gaste más, porque no tiene recursos para hacerlo. Es precisamente por ello que se ha intentado hacer una reforma fiscal. Pero López Obrador se opone a esa reforma. En su opinión, no se debe aumentar los impuestos ni cobrar IVA en alimentos y medicinas. Basta con enfrentar la evasión fiscal y simplificar el pago de impuestos. Si no alcanza con eso, va a reordenar la deuda pública y a resolver en definitiva el Fobaproa. De nuevo, ofrece lo que ya existe, o bien ofrece lo que no se puede cumplir. ¿Qué querrá decir reordenar la deuda pública?
Ah, pero es que no es necesario cobrar más, basta con quitar las pensiones a los ex presidentes, y con hacer eficiente al gobierno federal, de donde piensa obtener 100 mil millones de pesos. ¿Quién le ayudará con sus cuentas? ¿Tiene idea López Obrador de cómo obtener eso? Si todos los altos funcionarios del gobierno federal dejasen de cobrar, no obtendría la décima parte de ese dinero. Es decir que piensa pagar menos a los funcionarios medios, o a los oficinistas, o a maestros y médicos. O simplemente está engañando a sus electores.
Pero si estas propuestas suenan absurdas, imagínese que piensa crear 200 preparatorias y 30 universidades públicas. ¿Y luego qué harán los egresados? ¿Y por qué no mejora las que ya hay? ¿Qué resultados tiene su Universidad de la Ciudad de México?
Para mejorar la posición de México en el mundo va a construir los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, el aeropuerto en Tizayuca y un tren bala a Estados Unidos. Vaya, tres proyectos que no tienen ninguna utilidad, pero se verán bonitos, como el segundo piso en el DF.
La propuesta de Andrés Manuel es en esencia un programa de gobierno del PRI en la década de los 60: sembrar árboles, política integral de agua, impulsar el deporte, fomentar la cultura, realizar 500 mil acciones de vivienda. Tan malo es su programa que no se ha dado cuenta que el gobierno de Fox, tan denostado por él, hace hoy más que lo que él ofrece.
Para que no tenga usted duda: López Obrador está ofreciendo excluir al maíz y frijol del TLC, de manera que usted pague más por ellos en el futuro. Y sostiene que va a modernizar la industria energética, sin privatizarla. O sea que usted también pagará más por electricidad y gas de lo que debería.
Pero lo mejor está en el cierre de sus 50 puntos. López Obrador ofrece "acatar las resoluciones del Poder Judicial". Pues que inicie de una vez. Y ofrece "no usar la Presidencia para ayudar amigos ni para destruir adversarios", pues que nos comenten Rosario Robles y Cuauhtémoc Cárdenas, o René Bejarano, entre los amigos.
A partir de estos 50 puntos, nadie puede llamarse a engaño. Si usted piensa votar por López Obrador es porque cree que regresando a los años 70 vivirá mejor. Si eso cree usted, merece tener a Andrés como presidente.
macario@macarios.com.mx
Director de Investigación ITESM-CCM
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