Wednesday, August 02, 2006

Error estratégico - Ricardo Pascoe Pierce

E l candidato de la coalición Por el Bien de Todos ha cometido un gravísimo error estratégico al convocar al plantón "hasta que el Tribunal Electoral resuelva", suponiendo que su interés era el de consolidar la posición del PRD ante la sociedad y en la antesala de la resolución legal en torno a su reclamación comicial. El hecho de estrangular el centro económico, político y turístico de la ciudad de México llama la atención, aunque, al mismo tiempo, pierde adeptos a su causa.

Tengo la impresión de que una extraña ceguera se ha apoderado del candidato y de sus cercanos colaboradores. Han creado una muy particular visión del mundo y se acomodan a él. Hay, de entre ellos, éxtasis y confianza de que el Tribunal se doblegará a sus deseos y que "la sociedad" los acompaña en sus aspiraciones.

El plantón establecido por perredistas en el zócalo capitalino, avenida Madero, Reforma hasta la Fuente de Petróleos es, en realidad, y sin que AMLO lo reconozca como tal, una provocación a la ciudadanía. Pero peor que eso es el hecho de ser una agresión artera a las instituciones electorales y democráticas de México. Esas mismas a las que apelan para dirimir la controversia.

Presionar así, para negociar, es el viejo método del PRI para lograr sus propósitos. Lo que AMLO quiere, junto con los dirigentes priístas del PRD, es negociar las elecciones. Estoy seguro que ya no hay lugar para una negociación al viejo estilo de la ´concertacesión´.

En esto resulta pertinente comparar las elecciones de 1988 con las actuales. En 1988 el recuento de los votos se hizo en los sótanos de Gobernación, bajo el ojo vigilante de Manuel Bartlett, Manuel Camacho y Arturo Nuñez, entre otros. La sociedad estaba ausente. Este es, desde mi punto de vista, la gran diferencia entre 1988 y 2006. En la presente elección, el recuento se hizo ante el ojo expectante de los ciudadanos en las casillas y delante de los representantes de cada partido. Es una diferencia de siglos, misma que ahora el PRD presenta como insignificante, como algo irrelevante.

Ante el fraude de 1988, Cuauhtémoc Cárdenas enfrentó, ahí sí, todo el peso de la represión del Estado. La respuesta posible, en esa coyuntura, fue la formación/creación del PRD. Fueron años de esfuerzo y de lucha. Y tuvieron su resultado positivo. El PRD ganó la ciudad de México en 1997 y hoy ha logrado un número importante de legisladores. Fue la tenacidad y prudencia de Cárdenas en esos años oscuros lo que le condujo al PRD a ser lo que es hoy, en términos electorales.

He escuchado a dirigentes del PRD, incluyendo a AMLO, denostar a Cárdenas y tratarlo como un vendido (¿?) al "sistema". Muñoz Ledo ha hecho carrera inventando cuentos de hadas sobre su participación en el ´88, supuestamente contrario a Cárdenas. Si bien la imaginación no tiene límites, la ética y la honestidad sí se agotan.

Este proceso de impugnación electoral no es más que el esfuerzo de AMLO por no asumir la responsabilidad que tiene por haber gozado de la delantera en la campaña electoral y el haberla perdido. No quiere dar las explicaciones pertinentes de sus responsabilidades, como tampoco asumió su responsabilidad en la muerte de su hermano. Su vida es una permanente fuga hacia adelante, esperando y deseando dejar atrás el pasado. Es por ello que emplea el método de elevar la apuesta ante todo conflicto. Con AMLO todo conflicto hoy será peor mañana.

Todos somos responsables de nuestras acciones y decisiones. Y tienen consecuencias. Lo difícil es asumir esa parte de nuestra vida: la parte de las responsabilidades por nuestras decisiones.

La ceguera de este momento de los perredistas los hacen incapaces de entender lo que están haciendo, ni de las consecuencias de sus acciones. Su euforia es ceguera, como lo es su convicción del "fraude" inexistente.

La responsabilidad de los dirigentes es la de dar salidas políticas a su gente. Es lo que hizo Cárdenas en el ´88: propuso crear el PRD. A pesar de que AMLO está arrinconando al movimiento a un callejón sin salida, su obligación es dar una salida política (entiéndase positiva y constructiva) al movimiento, especialmente cuando el Tribunal Electoral declare a Felipe Calderón como Presidente electo de México. Después de ese acontecimiento, provocar a su movimiento a la violencia será muy fácil, tomando en cuenta que tienen secuestrada la voluntad de los capitalinos.

No comments: